

EL ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, volvió a escena en su programa televisivo “Con el mazo dando”, donde volvió a utilizar la pantalla de la televisión estatal para fijar posición tras la captura de Nicolás Maduro y lanzar ataques directos contra Estados Unidos y el presidente argentino, Javier Milei.
El programa, emitido entrada la noche del miércoles, funcionó como un mensaje político de emergencia. Vestido de negro y con un discurso severo, Cabello se refirió primero a los hechos ocurridos el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses realizaron detonaciones en distintos estados del país para capturar al líder chavista. Según su versión, el saldo fue de 100 muertos.

“Cien personas. Jóvenes, muchachos, besando la vida. No tienen nada que ver, fueron asesinados”, afirmó, antes de cuestionar a los gobiernos que declararon terrorista al Cartel de los Soles. En ese grupo incluyó a Milei y a Daniel Noboa, a quienes calificó como “jalabolas [chupamedias] de siempre”.

El funcionario rechazó de plano que la operación tuviera fines democráticos o humanitarios. “¿Derechos humanos? No, nada de eso. El tema es petróleo. El tema son nuestros recursos”, sostuvo, y agregó que Estados Unidos ahora admite que “no era el Cartel de los Soles”, en alusión a las acusaciones históricas contra el chavismo.

Hacia el final, Cabello endureció el tono y cerró con una frase dirigida a los gobiernos alineados con Washington: “Dan pena, mucha pena. Vergüenza deberían darles. La dignidad no se vende en la esquina”.
Considerado uno de los dirigentes más leales a Maduro, aseguró que Caracas permanece con “calma” y que, junto a las Fuerzas Armadas, salió a las calles para “garantizar el orden”, mientras Delcy Rodríguez quedó al frente del Ejecutivo de manera interina.
Las declaraciones se dieron en paralelo a los anuncios de la Casa Blanca sobre el control de las exportaciones de crudo venezolano y el envío de petróleo a Estados Unidos, un esquema aún rodeado de interrogantes políticos y legales.


