La medida fue dispuesta mediante una resolución suprema firmada por el presidente interino José Jerí; el canciller, Hugo de Zela, y el ministro de Justicia, Walter Martínez. El peruano es uno de los acusados por el asesinato de Lara Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verdi.

El Gobierno de Perú aprobó la extradición de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J», para que sea juzgado en la Argentina por el triple femicidio de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, ocurrido el pasado 19 de septiembre en la localidad bonaerense de Florencio Varela.
La medida fue dispuesta a través de la resolución suprema 041-2026-JUS, publicada en el diario oficial El Peruano. El documento lleva las firmas del presidente interino de Perú, José Jerí; el canciller, Hugo de Zela, y el ministro de Justicia, Walter Martínez.

Con la aprobación formal, las autoridades de Perú y Argentina deberán coordinar el procedimiento para concretar la entrega de Valverde, quien permanece detenido en un establecimiento penitenciario de la provincia limeña de Cañete. En esa jurisdicción fue capturado por la Policía Nacional del Perú en septiembre, luego de haber huido de la Argentina.
A Valverde se le atribuye haber participado en el triple homicidio agravado, cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, con ensañamiento, alevosía y violencia de género reiterada. Estos cargos constituyen la base del pedido de extradición formulado por la Justicia argentina.

A ‘Pequeño J’ también se le imputa haber ocultado los cadáveres de las mujeres asesinadas en un pozo cavado por un tercero al que se le pagó con dinero y estupefacientes.
La desaparición de las jóvenes se produjo el 19 de septiembre, cuando se dirigían desde la localidad de Ciudad Evita, en La Matanza, hasta Florencio Varela, en el sur del Conurbano, donde finalmente fueron hallados sus cuerpos, con signos de haber sido torturadas.

De acuerdo con el resultado de las autopsias, las tras chicas fueron torturadas cuando todavía estaban con vida y como parte de una venganza por el presunto robo de drogas que una de ellas había perpetrado.
La casa está ubicada en la intersección de Jáchal y Chañar, en el partido de Florencio Varela, el mismo sitio donde se había detectado la señal del teléfono celular de una de las víctimas, según el sistema de geolocalización.
Los tres cuerpos estaban enterrados en el patio de la finca, según el testimonio de una de las detenidas.
La causa tiene 13 detenidos.



