El relevamiento, correspondiente a febrero de 2026, evalúa la percepción ciudadana sobre la gestión económica, la seguridad y la transparencia.

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, se ubicó último en el ranking de imagen positiva de mandatarios provinciales, con un 45,3% de aprobación y una caída de 4,5 puntos respecto al período anterior, según una encuesta de CB Global Data.
El relevamiento, correspondiente a febrero de 2026, posicionó a Weretilneck por debajo de figuras como Gustavo Sáenz (47,1%) y Rolando Figueroa (46,8%), en una medición que evalúa percepción ciudadana sobre gestión económica, seguridad y transparencia.
Desde diciembre de 2024, el gobernador rionegrino sostiene niveles bajos de aprobación, en contraste con sus pares del centro y norte del país.
El estudio destaca al gobernador cordobés Martín Llaryora con una imagen positiva del 58,7%, seguido por Axel Kicillof con 56,4%.
En cambio, Weretilneck enfrenta críticas por una gestión percibida como dependiente del gobierno nacional, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.

Consultoras como Opinaia respaldan esta tendencia: un 60% de los rionegrinos considera que la situación provincial empeoró en los últimos dos años.
Entre los motivos señalados, se encuentran presuntos vínculos del mandatario con Fred Machado, un empresario investigado por lavado de dinero y narcotráfico.
Durante las elecciones de octubre de 2025, surgieron denuncias por lazos entre Machado y el oficialismo, lo que derivó en allanamientos y repercusiones políticas. legisladores como José Luis Berros advirtieron sobre las “fuertes secuelas” que estos hechos dejaron en la provincia.
En diciembre de 2025, la esposa del gobernador, Andrea Confini, fue denunciada por presuntas ventas irregulares de terrenos en Las Grutas. La diputada Magdalena Odarda solicitó investigar operaciones de empresas energéticas que operan en la provincia, mientras que se cuestionó el despido del periodista estatal Luciano Barroso, quien cubría estos temas.
A las denuncias por opacidad se suman conflictos sindicales. En febrero de 2026, los gremios estatales UPCN y UNTER rechazaron la oferta salarial del Ejecutivo, que incluía bonos no remunerativos. UNTER exigió un salario mínimo de 2 millones de pesos y anunció posibles medidas de fuerza ante el inicio del ciclo lectivo.

El conflicto también se trasladó al sector empresarial. Representantes frutícolas objetaron en audiencias del EPRE un posible aumento de tarifas eléctricas, acusando falta de transparencia en los informes presentados por el gobierno provincial.
En el plano ambiental, los incendios forestales registrados en noviembre de 2025 y febrero de 2026 en Bariloche generaron cuestionamientos sobre la respuesta oficial.
Aunque Weretilneck prometió investigaciones, desde la oposición lo acusan de ineficiencia y direccionamiento en licitaciones.
El gobernador también enfrenta desgaste político interno.
El vicegobernador Pedro Pesatti, se distanció públicamente en febrero, criticando el acercamiento de Weretilneck al presidente Javier Milei.
En diciembre pasado, la Legislatura provincial aprobó un endeudamiento por 260.000 millones de pesos, en línea con políticas nacionales.

Opositores señalaron que Río Negro resignó 86.000 millones en recaudación a cambio de solo 8.000 millones en ATN.
A su vez, acuerdos con empresas como YPF y ENI para proyectos de GNL fueron criticados por priorizar intereses nacionales sin beneficios directos para la provincia.
Además, trascendieron intentos del gobernador por buscar un cuarto mandato, lo que generó controversias debido a su apoyo a la Ley de Ficha Limpia mientras enfrenta denuncias por su entorno cercano. En las elecciones legislativas de 2025, su partido quedó relegado al tercer lugar.
La caída de la imagen de Weretilneck refleja un escenario complejo en Río Negro, marcado por cuestionamientos a la transparencia, conflictos gremiales y tensiones políticas, en un contexto donde otros gobernadores logran sostener altos niveles de aprobación mediante estrategias diferenciadas.



