
El presidente estadounidense Donald Trump confirmó la noticia tras horas de especulaciones. Sin embargo, la cúpula del régimen teocrático lo niega y afirma que está vivo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que el ayatolá de Irán, Alí Jamenei, murió en los bombardeos perpetrados por el país norteamericano e Israel durante este sábado. Uno de los proyectiles lanzados alcanzó su residencia en la capital iraní, Teherán.
La noticia nació como un rumor que, en primer lugar, afirmó el premier de Israel, Benjamín Netanyahu, y luego ratificó el jefe de Estado norteamericano en su cuenta de Truth Social: “Khamenei, una de las perosnas más malvadas de la historia, está muerto”, lanzó, contundente, el presidente Trump.
El mandatario agregó que “esto noes solo justicia para el pueblo de Irán, sino para todos los grandes estadounidenses y para aquellas personas en muchos países en todo el mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sedientos de sangre”.
A su vez, Donald Trump hizo un llamamiento al pueblo de Irán para que se movilice en pos de lograr un cambio político que reemplace al régimen teocrático, que gobierna la nación asiática desde 1979, cuando tomó el poder en medio de una revolución que derribó al shah Reza Pahlavi.
Según el medio Channel 12, la confirmación llegó a través de una imagen del cuerpo del ayatolá sin vida que circuló en ambos gobiernos que encabezaron la ofensiva militar sobre Irán.
Jamenei ocupó el cargo de líder supremo de la República Islámica de Irán desde 1989, tras la muerte de su antecesor y líder fundacional del régimen teocrático, Rullolah Jomeini, quien gobernaba dicho país desde 1979.
Su liderazgo se vio marcado por una fuerte impronta anti-imperialista, anti-estadounidense y anti-israelí, una continuidad de la línea inaugurada por su antecesor.


