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La abogada argentina detenida en Brasil por racismo quedará libre y regresará al país: «Fue la peor experiencia de mi vida»

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Agostina Páez estaba acusada de injuria racial y permanecía en prisión domiciliaria en Río de Janeiro, con tobillera, desde hace dos meses. Tendrá que cumplir tareas comunitarias en Santiago del Estero.

La hermética audiencia del juicio contra Agostina Páez, la argentina detenida en Brasil por injuria racial, se desarrolló este martes en Río de Janeiro con un resultado relevante y auspicioso para la abogada de 29 años: podrá regresar al país, donde cumplirá tareas comunitarias.

Así lo confirmó su abogada, Carla Junqueira, al señalar que la Fiscalía y la querella no se opusieron a que su defendida volviera a Argentina: «El juez tiene que definir en el escrito la caución pecuniaria (fianza). Es una cuestión de días».

«Me siento aliviada, pero hasta que no esté en la Argentina no voy a estar en paz», expresó la santiagueña al salir del Tribunal Penal N° 37 de la ciudad carioca, acompañada por su padre y por sus representantes legales.

Páez consideró que la que vivió fue «la peor experiencia» de su vida y agregó que aún resta que el juez Guilherme Schilling Pollo Duarte decida cuándo le retirarán la tobillera electrónica.

«Este es un país que me gusta y al que me gustaría volver, pero obviamente tengo miedo. Lo único que me importa es estar en Santiago y con mi gente», destacó.

A diferencia del sistema argentino, en el que el juicio oral es una etapa posterior, en Brasil gran parte del proceso se concentra en una sola audiencia.

«Si me condenan, me mato o me matan ahí adentro», había asegurado en diálogo con TN antes de ingresar a la audiencia. «Ya me arrepentí, pedí perdón y conocí la magnitud que tiene en este país mi reacción. Pero necesito volver a Santiago del Estero y seguir allí el proceso», insistió.

La Fiscalía acusó a la argentina de tres hechos de injuria racial, cuya pena máxima es de cinco años de cárcel. En este caso, la exigencia a la Justicia era por la sumatoria de todas las acusaciones, lo cual podía derivar en 15 años de prisión.

La joven fue detenida en Brasil el 14 de enero por realizar gestos racistas hacia empleados de un bar de Ipanema, en respuesta a obscenos ademanes hechos por uno de ellos. Tras la denuncia inicial, permaneció en Brasil con tobillera electrónica y prohibición de salida del país mientras avanzaba la investigación.

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