
Washington amplió las sanciones contra Díaz-Canel, familiares de los Castro y varias entidades clave del régimen que destruyo Cuba. Aumentan los apagones en Cuba: Sin internet, Sin luz, sin comida, sin agua, sin medicamentos y sin futuro, los cubanos sufren la peor crisis desde que la dictadura castrista tomó el poder hace más de 6 décadas

Estados Unidos anunció este jueves una nueva ampliación de las sanciones contra la dictadura cubana al incluir al mandatario Miguel Díaz-Canel, miembros de su familia y familiares directos de Raúl Castro en una lista de personas sujetas a restricciones económicas, en una medida que incrementa la presión de Washington sobre la cúpula dirigente de la isla.
El Departamento del Tesoro informó que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incorporó nuevamente a Díaz-Canel a su lista de sancionados y extendió las medidas a su esposa, Lis Cuesta Pedraza; a su hijastro, Manuel Anido Cuesta; a Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro; y a Raúl Alejandro Castro Calis, nieto del ex gobernante cubano.
Las sanciones implican el bloqueo de cualquier activo o propiedad que los afectados puedan poseer en territorio estadounidense o bajo jurisdicción de Estados Unidos. Asimismo, ciudadanos y empresas estadounidenses tienen prohibido realizar transacciones con las personas incluidas en la lista, salvo autorización específica del gobierno federal.

La decisión constituye una ampliación de las medidas ya existentes contra dirigentes cubanos y refleja la intención de Washington de aumentar la presión no solo sobre funcionarios del Estado, sino también sobre personas consideradas parte del círculo más cercano al poder político en La Habana.
Según explicó el Departamento del Tesoro, las sanciones fueron adoptadas bajo la Orden Ejecutiva 14404, un mecanismo utilizado por Estados Unidos para aplicar restricciones financieras a individuos y organizaciones vinculadas al gobierno cubano.
Además de las sanciones personales, Washington incorporó a cinco entidades cubanas a su lista negra. Entre ellas figura el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), considerado uno de los organismos con mayor influencia dentro de la estructura estatal cubana.

También fueron sancionados los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), la empresa Minera La Victoria S.A. y la agencia de viajes Amistur Cuba S.A.
Como consecuencia, todas las propiedades e intereses de estas entidades que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de ciudadanos estadounidenses quedan bloqueados. Además, cualquier operación comercial o financiera con ellas queda prohibida sin autorización previa de las autoridades estadounidenses.
La medida forma parte de una estrategia más amplia impulsada por la administración del presidente Donald Trump durante los últimos meses. En mayo, Washington ya había impuesto sanciones contra funcionarios cubanos vinculados a organismos de inteligencia, estructuras militares y entidades de comunicaciones.

El endurecimiento de la política estadounidense coincide con una de las etapas más difíciles para la economía cubana desde el colapso de la Unión Soviética. La isla enfrenta una crisis marcada por apagones recurrentes, escasez de combustibles, dificultades para importar productos básicos, inflación y una creciente emigración de ciudadanos hacia otros países.
Las autoridades estadounidenses sostienen que las sanciones buscan responsabilizar a los principales dirigentes del país por la situación política y económica interna. Por su parte, el gobierno cubano ha argumentado reiteradamente que las restricciones impuestas por Washington agravan las dificultades económicas y afectan el desarrollo de la isla.
El anuncio también coincidió con nuevas declaraciones de Trump sobre la situación cubana. Durante una conversación con periodistas, el mandatario describió a Cuba como un país inmerso en una profunda crisis económica y energética.

»Queremos que sea un país bien manejado. Es una nación fallida», afirmó el presidente estadounidense al referirse a las dificultades que atraviesa la isla.
Trump aseguró que la falta de energía, combustible y recursos financieros refleja el deterioro de la situación interna del país. Asimismo, sostuvo que la pérdida de fuentes externas de apoyo económico ha contribuido al agravamiento de la crisis.
»No tienen energía, petróleo. Tienen grandes tierras. Cuba ya colapsó», declaró.
El mandatario también vinculó la política hacia Cuba con otras prioridades internacionales de Washington. En ese contexto, señaló que su administración mantiene actualmente la atención centrada en diversos desafíos geopolíticos, aunque aseguró que la situación de la isla seguirá formando parte de la agenda estadounidense.
»Vamos a tratar bien a Cuba. Tenemos grandes planes para Cuba», afirmó Trump, aunque reiteró sus críticas hacia las autoridades de La Habana.
»El régimen es muy malo, pero ahora no tienen ni dinero ni petróleo venezolano», agregó.


