
El presidente defendió la guerra contra Irán y advirtió que la región podría caer en un conflicto más amplio si el régimen islámico no es derrotado.

Siguiendo las órdenes del presidente Donald Trump, el ejército de los Estados Unidos bombardeó a la Guardia Revolucionaria iraní en represalia por la muerte de tropas estadounidenses en Jordania.
EEUU viene atacando puentes, instalaciones eléctricas e infraestructura utilizada por las tropas del régimen iraní, mientras que Teherán ha golpeado plantas eléctricas y de desalinización en Kuwait, amenazando la vida de los habitantes de esa pequeña nación. La dictadura de los ayatolás también ha amenazado con expandir sus ataques hacia toda la región.
El Comando Central estadounidense dijo en un comunicado que atacó «instalaciones iraníes de vigilancia costera militar y de defensa aérea, capacidades marítimas y sitios de almacenamiento de misiles y drones». Asimismo, afirmó por primera vez que bombardeó posiciones de la Guardia Revolucionaria, el grupo paramilitar de teocracia iraní que controla un arsenal de misiles balísticos.
En las imágenes difundidas por Washington se pueden ver bombas y misiles de crucero Tomahawk lanzados desde el mar impactando contra el valle de una región montañosa. La Guardia suele tener bases de misiles y otros equipos militares ocultos en cadenas montañosas.

Trump reacciona al ataque
El sábado, el ejército de EEUU informó que un ataque irani a una base en Jordania mato a dos de sus miembros, dejó a uno desaparecido y requirió la hospitalización de otros cuatro. Desde que comenzó la guerra para evitar que Teherán fabrique un arma nuclear, 16 miembros del servicio estadounidense han muerto y más de 430 han resultado heridos.
Trump ha amenazado con atacar las centrales eléctricas y los puentes de Irán para intentar obligar al régimen a aflojar sus ataques a barcos en el estrecho de Ormuz, un plan que ya se está poniendo en marcha. A su vez, Washington está bloqueando los puertos iraníes para detener los envíos de crudo y así asfixiar la economía del régimen.
Al ser consultado sobre este ataque en Jordania, Trump calificó las muertes de los militares como «una pena» y remarcó que la misión sigue siendo fundamental: «Lo hicieron porque no quieren que Irán tenga un arma nuclear (…) eso solo demuestra lo malos que son [los iraníes]».
Cuando se le preguntó al republicano si planeaba ponerse en contacto con las familias de los caídos en servicio, este respondió sin dudarlo: «Por supuesto que lo haré. Siempre lo hago. Sí».


