
El concejal Julián Algañaraz se presentó ante el Tribunal de Cuentas de Viedma para denunciar la licitación de los baños modulares que se instalaron en la Feria Municipal por un presunto conflicto de intereses.

Según consta en la presentación del edil peronista, la empresa (Módulos Patagónicos SAS) que ganó la licitación, está integrada por Nicolás Bambaci, cuñado del intendente Marcos Castro.
¿Hubo direccionamiento? Es lo que se intenta determinar. Algañaraz también cuestionó el proceso de la licitación, ya que entre las dos empresas que presentaron ofertas, había una diferencia de poco más de 31 mil pesos. Y aseguró que eso fue no fue tenido en cuenta en el proceso, y que se adjudicó directamente a Módulos Patagónicos. El monto que pagará la Municipalidad es de $45.310.000, que supera en 17% al presupuesto del concurso.
Pero quizás lo más notorio del caso es que la oposición (que primero pidió informes sobre la licitación) llegó a la información por un «aviso» político. Así, advirtieron que «la interna en el oficialismo está descontrolada». Tras el episodio, Algañaraz y concejales de otros partidos como Cambia Río Negro y Patria y Futuro, comenzaron a escudriñar el Boletín Oficial y detectaron otras «irregularidades» o gastos «cuestionables», ya que después la gestión municipal se justifica en que no hay presupuesto para realizar obras que la oposición le reclama.
Por caso, desde el Concejo se está reclamando arreglar los contenedores de residuos en la boca de los canales para que la basura no caiga al río, y la respuesta oficial es: «no hay plata». Esa reparación rondaría los 20 millones de pesos -según indican los ediles- y Obras Públicas alega no tener presupuesto. Sin embargo, aseguran que hay contratos por asesoría por montos superiores.
«No somos denunciadores seriales», aseguró a esta agencia Algañaraz, quien aseguró que lo que plantean es que exista una administración «transparente y eficiente». «Queremos responder a las demandas de los vecinos y vemos que a veces el presupuesto no se destina a eso».
La denuncia al Tribunal de Cuentas también cuestiona la demolición de los baños en la Feria para ser reemplazados por los modulares, sin que existe un informe técnico o ambiental que justifique la medida.
En principio, los baños iban a ser instalados en el balneario El Cóndor, pero la pasó la temporada y la Municipalidad comprendió que había perdido el sentido, por eso fueron direccionados a la Feria para reemplazar la vieja estructura, indica la presentación del concejal de Vamos con Todos.


