
Intendente, legislador, sindicalista y hombre de comunidad, fue uno de esas raras personalidades que logran trascender las fronteras de la militancia partidaria para instalarse en la memoria colectiva de un pueblo como símbolo de vocación pública genuina.
Hoy, a 100 años de su nacimiento, la evocación de su vida constituye no solo un acto de justicia histórica, sino también una oportunidad para iluminar, con el rigor que los hechos merecen, el largo itinerario de quien dedicó sus mejores energías al servicio de sus conciudadanos.
«ORIGEN E INFANCIA»
Jesús Abel Blanco nació el 20 de agosto de 1926 en 9 de Julio, en una vieja casona de la esquina de las calles Tucumán y Santiago del Estero. Era el suyo un hogar formado por inmigrantes españoles: su padre, Tito Blanco, era oriundo de Oviedo, en la región de Asturias, y su madre, Manuela Nieto, provenía de Andavías, en la provincia de Zamora.
Cuando apenas contaba cuatro años, su madre le enseñó a deletrear las grafías impresas en una lata de bizcochos “Canale”; tan eficaz fue aquella instrucción doméstica que a los seis años ya leía con soltura. En 1935, ingresó a la Escuela N.° 4 de 9 de Julio, incorporándose directamente al segundo grado, en reconocimiento expreso de los conocimientos ya adquiridos. Concluida la escolaridad primaria, las circunstancias del entorno le impidieron continuar de inmediato con los estudios secundarios.
«FORMACIÓN Y PRIMEROS EMPLEOS: EL TEMPLE DE UN AUTODIDACTA»
Al concluir la escuela primaria, se incorporó a las faenas rurales en una finca ubicada en la esquina de las actuales calles Cardenal Pironio y Antártida Argentina. Allí realizaba toda clase de trabajos de chacra y cuidado de animales. A partir de los trece años, hacia fines de 1939, comenzó a trabajar como lavacopas en el Hotel Central, mientras simultáneamente estudiaba dactilografía en una escuela privada de la ciudad.
Un año después, en 1940, ingresó al estudio jurídico De la Plaza, donde se desempeñó como auxiliar de escribanía. Entre 1943 y 1945, concurrió en el turno vespertino a las Escuelas Argentinas de Educación Profesional, que funcionaban en el edificio de la Escuela N.° 1, obteniendo allí el título de Tenedor de Libros. Posteriormente, trabajó en la tienda “La Americana” y como operador en la antigua Unión Telefónica.
Su tenacidad intelectual lo llevaría, años más tarde, a rendir en forma libre sesenta y tres asignaturas del nivel secundario, obteniendo en 1968 el título de Perito Mercantil en la Escuela Nacional de Comercio.
Un año después, en 1969, se inscribió en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, iniciando la carrera de Abogado y Procurador también como alumno libre, estudios que debió interrumpir en 1973 al ser electo intendente municipal.
«VOCACIÓN SINDICAL»
En agosto de 1944, Blanco había tenido su primer contacto con la Usina Eléctrica Popular “Mariano Moreno”, hoy Cooperativa Eléctrica y de Servicios (CEyS), institución a la que se incorporó definitivamente en agosto de 1951 y en la que permanecería por más de cuatro décadas, hasta acogerse a los beneficios jubilatorios en marzo de 1990.
Su primera responsabilidad sindical formal data de entre 1950 y 1952, cuando fue designado secretario general del sindicato de Obreros y Empleados Municipales de 9 de Julio. Años después, en 1956, ya formando parte del personal de la Usina, fue elegido miembro de la comisión directiva del sindicato de Luz y Fuerza de Mercedes. Entre 1960 y 1965 ejerció como secretario de la seccional 9 de Julio y como secretario general del sindicato de Mercedes.
En 1968 fue elegido subsecretario general de la Federación Argentina de Luz y Fuerza (FATLYF) y, un año después, presidente de la comisión provisoria de la Central Interamericana de Trabajadores de Luz y Fuerza (CITLYF).
En los institutos de formación social y capacitación sindical de FATLYF y en el Seminario para Dirigentes Latinoamericanos de Trabajadores de Energía Eléctrica, se desempeñó como profesor de Historia del Movimiento Obrero Argentino y Conducción Sindical.
«MILITANCIA Y FILIACIÓN JUSTICIALISTA: UN COMPROMISO DE DÉCADAS»
Su protagonismo orgánico en la militancia justicialista se inició a principios de la década de 1960. Entre 1964 y 1966 presidió el Consejo del Partido Justicialista de 9 de Julio, función que volvió a ejercer en los períodos 1971-1973 y 1983-1985. Entre 1986 y 1988 se desempeñó como secretario de organización del partido en la provincia de Buenos Aires, etapa durante la cual participó en un seminario sobre Política Internacional promovido por la ADCA en Caracas, Venezuela.
Entre 1988 y 1991 integró el Consejo Nacional del partido y, desde 1996, retornó a la dirigencia provincial como secretario general y luego como secretario de relaciones institucionales.
«EJECUTOR DE UNA VISIÓN COMUNITARIA»
La relación de Jesús Blanco con el gobierno municipal de 9 de Julio fue largany, a la vez, profundamente fructífera. Su primer contacto con la administración comunal se remonta a 1946, cuando Germán H. Camou, comisionado municipal, lo convocó para ocupar el cargo de secretario adscrito del departamento ejecutivo, el 23 de septiembre de ese año, recién cumplidos los veinte de edad. Continuó en esas funciones junto a los comisionados doctores Armando Doménech y Victorio Piccinalli.
El 1.° de mayo de 1948, el intendente municipal Mario B. Castro lo designó subsecretario de gobierno, cargo que ejerció hasta el 30 de abril de 1952.
El 18 de marzo de 1962 fue elegido intendente municipal, aunque el derrocamiento del gobierno del doctor Arturo Frondizi determinó la anulación de todos los actos electorales, impidiéndole asumir el cargo. En 1963, el peronismo fue proscrito y nuevamente quedó fuera de los comicios. En 1965 obtuvo una banca en el Concejo Deliberante local para el período que debía concluir en 1969, mandato interrumpido en 1966 por el golpe militar del general Juan Carlos Onganía.
En 1973, el voto popular lo llevó finalmente a la intendencia municipal. Su mandato, que debía extenderse hasta 1977, fue interrumpido el 24 de marzo de 1976 con el advenimiento del denominado Proceso de Reorganización Nacional. No sería hasta 1991 cuando retomara el cargo, esta vez por mandato libre y sin interrupciones.
A esa gestión siguieron dos reelecciones consecutivas, correspondientes a los períodos 1995-1999 y 1999-2003, consolidando a Blanco como el intendente que más años acumuló al frente del gobierno municipal en la historia de 9 de Julio.
«LEGISLADOR NACIONAL»
En 1985, Jesús Blanco fue elegido diputado nacional, ejerciendo el mandato hasta 1989. Durante ese período integró las comisiones de Energía, Presupuesto y Hacienda, Familia, Mujer y Minoridad, y ejerció la vicepresidencia de la de Comunicaciones. A lo largo de los cuatro años, presentó ante la Cámara 111 proyectos (21 de ley, 56 de resolución y 34 de declaración), propios y compartidos con otros legisladores.
Entre los más destacados figuran los relativos a la creación del Fondo Federal para Redes de Gas, la constitución de una sociedad estatal para la explotación y construcción de centrales nucleares, el aumento general de salarios, la provisión de gas natural a varios partidos de la provincia de Buenos Aires y el restablecimiento del Centro Regional de 9 de Julio de la Universidad Nacional de Luján.
En 1994, fue elegido convencional constituyente con motivo de la reforma de la Carta Magna.
A fines de 2001, previa licencia en su cargo de intendente, retornó a la Cámara de Diputados. En esta segunda etapa parlamentaria integró las comisiones de Energía y Combustible, Comunicaciones e Informática, Educación, Legislación Laboral y Economía. Ejerció el cargo de diputado nacional hasta 2005.
«EL HOMBRE MÁS ALLÁ DE LA POLÍTICA»
Desde muy joven, Blanco demostró una personalidad que desbordaba ampliamente el ámbito de la función pública. Practicó el fútbol en las divisiones inferiores del Club Atlético 9 de Julio, luego en el Club y Biblioteca “Agustín Álvarez” y, finalmente, en el Club Juventud Unida, entidad en cuya comisión directiva también participó.
En el marco de Juventud Unida, promovió actividades culturales de notable interés local: impulsó la creación de un cuadro filodramático cuya obra teatral, “Don Julián de las Mallorcas, el mercachifles”, fue de su autoría, y organizó el conjunto artístico “Aguaceros del Recuerdo”, de canto y recitación, que actuaba tanto en la ciudad como en las localidades del partido. Entre 1952 y 1954 presidió la Liga Nuevejuliense de Fútbol.
Su compromiso con las instituciones locales se reflejó también en su participación desde la fundación del Centro Privado de Rehabilitación del Lisiado (CEPRIL) en 1958, donde acompañó al principal gestor de la iniciativa, don Manuel Viegas, y a su esposa, integrando la Junta Ejecutiva del organismo. Entre 1982 y 1991 ejerció la vicepresidencia de la filial 9 de Julio de la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer.
«PALABRAS FINALES»
Cuando los años acumulados bien podrían haber justificado el retiro tranquilo y definitivo, Jesús Abel Blanco no resignó su vocación de servicio. En octubre de 2007, superados los ochenta años, volvió a postularse para la intendencia municipal. Hasta sus últimos días, desde su hogar, continuó atendiendo las necesidades de quienes llamaban a su puerta, a cualquier hora del día, sin distinción ni condición alguna.
Don Jesús Abel Blanco falleció el 8 de abril de 2008. Con él se fue un hombre que encarnó, de manera excepcional, la idea de que la política puede ser la forma más elevada del servicio comunitario.
Su legado no reside únicamente en las obras materiales que transformaron el rostro de 9 de Julio, sino en el ejemplo de una vida dedicada en su totalidad a los demás.
Al conmemorarse hoy el centenario de su natalicio, 9 de Julio lo recuerda como parte indisoluble de su historia: su nombre, su obra y su luz para el futuro permanecen latentes en el corazón de la comunidad que eligió como razón de ser de toda su existencia.
FUENTE: DIARIO EL 9 DE JULIO.



