9.5 C
Buenos Aires
9.5 C
Buenos Aires

El kirchnerista Alberto Fernández sobre las Islas Malvinas criticó a Milei y salió a respaldar a los ingleses

COMPARTIR

El peor presidente de la historia calificó de “show” el reclamo de soberanía de Milei y aseguró que la Argentina está “absolutamente desarmada”, mientras defendió la posición británica sobre las Islas.

La histórica y patriótica cadena nacional brindada por el presidente Javier Milei para resguardar la soberanía del Atlántico Sur sigue desnudando las peores miserias de la oposición colectivista. El fin de semana, el nefasto expresidente kirchnerista Alberto Fernández reapareció públicamente para ponerse de manera explícita del lado de los usurpadores británicos.

En un intento desesperado por desmerecer la implacable ofensiva legal y económica del Gobierno libertario contra las petroleras ilegales, el exmandatario calificó los anuncios de soberanía como un «show», tildó con insolencia de «payaso» al jefe de Estado argentino y, en un sincericidio que indignó a la sociedad, se vanaglorió de haber desarmado por completo a la Nación.

La capitulación de Alberto Fernández ante la corona británica quedó expuesta de forma brutal cuando, en declaraciones radiales, emitió un mensaje de tranquilidad para los usurpadores: «que los ingleses no se preocupen porque la Argentina está absolutamente desarmada».

Con absoluta falta de decoro nacional, el ex presidente utilizó el estado de vulnerabilidad militar en el que el kirchnerismo sumió al país durante décadas como un argumento para congraciarse con el invasor. En su verborragia derrotista, cuestionó con vehemencia la histórica adquisición de los cazas de combate por parte de la gestión de Javier Milei, catalogando la compra de los 24 aviones F-16 como «un desfalco».

Según su insólita apreciación, estas aeronaves de superioridad aérea son «un vejestorio, que no sirven para nada» y afirmó que son «aviones de 40 años que vinieron sin ninguna tecnología porque les quitaron toda la tecnología de la OTAN antes de venir a la Argentina».

Llevando su sesgo anti-patria a niveles intolerables, Alberto Fernández pretendió justificar la inacción colonial atacando la salud mental del actual mandatario, al que definió como un presidente «delirante, tan absurdo, tan ridículo».

MAS NOTICIAS