
En el medio kirchnerista, C5N se dijo que prefería que ganara el chavista Lula ante Bolsonaro porque podía “dar una mano” y colaborar con la campaña del año próximo.

En el marco del escenario político regional de Sudamérica, el enfrentamiento electoral en Brasil entre el candidato de derecha del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, y el líder socialista del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, expone las redes internacionales de financiamiento y operaciones mediáticas tejidas por la izquierda latinoamericana.
Durante años, el régimen de Lula da Silva ha funcionado como el sostén económico y logístico del kirchnerismo en Argentina, tejiendo alianzas directas con figuras como el exministro de Economía Sergio Massa, quien manifestó su explícito apoyo a la reelección del mandatario socialista.

Esta injerencia llegó a niveles alarmantes cuando se reveló que el 25% de los recursos destinados a la campaña mediática antiargentina salieron directamente del gobierno de Brasil, sumado al desembarco de un equipo de asesores brasileños enviados por Lula da Silva para operarle la campaña a Sergio Massa en 2023.
Sin embargo, el velo de impunidad del periodismo militante terminó de caer estrepitosamente cuando operadores mediáticos del canal oficialista C5N dejaron escapar la verdad en plena transmisión, reconociendo el interés monetario y político que impulsa su férrea defensa del socialismo brasileño.
Sin ningún tipo de disimulo, los periodistas ensobrados admitieron que prefieren la victoria del candidato de la izquierda únicamente por los beneficios económicos y las cajas de propaganda que el régimen de Brasilia derrama sobre el kirchnerismo para intentar recuperar el poder político en Argentina.

El sincericidio quedó registrado de manera irrefutable cuando uno de los comunicadores de C5N expuso sin pudor su egoísmo corporativo y la subyugación al dinero petista. En una confesión que evidencia el mercenarismo periodístico, el operador mediático afirmó: “Eso te digo, si vos me preguntas a mí y yo tengo que ser absolutamente egoísta, que gane Bolsonaro en Brasil. Si yo tengo que ser egoísta, que gane Bolsonaro en Brasil”.
Acto seguido, Pablo Duggan reveló la verdadera razón de su alineamiento ideológico: “Yo no quiero que gane, la verdad. Un Lula presidente tiene muchas formas de darte una mano. Formas de colaborar, muchísimas”.

El propio periodista ensobrado remató el concepto señalando que un triunfo socialista resulta clave “para la campaña del año que viene”, confirmando que los fondos de Lula da Silva son la vía de financiamiento clandestino para el regreso del kirchnerismo.
Esta insólita admisión en pantalla confirma lo que el pueblo argentino conoce perfectamente: la defensa fanática de C5N por el gobierno de Lula da Silva no responde a principios informativos ni periodísticos, sino al afán de caja y a los sobres de financiamiento que el socialismo brasileño le garantiza a la prensa adicta y a la pauta k.





