
Tras más de cinco horas de paro extorsivo de la AGTSyP, EMOVA restableció el servicio en las seis líneas de subte y el Premetro, y miles de usuarios retomaron sus viajes.

El servicio de transporte en la Ciudad de Buenos Aires ha vuelto a la normalidad este martes, marcando el fin de un nuevo e infundado sabotaje impulsado por la cúpula sindical. Pasadas las 15.30 hs (con ratificación de funcionamiento habitual hacia las 16:09 hs), la concesionaria EMOVA confirmó la normalización del servicio y la reactivación total de las seis líneas del subterráneo porteño y del Premetro. Las formaciones de las líneas A, C y H comenzaron a despachar unidades desde sus respectivas cabeceras a partir de ese horario, figurando la línea H entre las primeras en restablecer su itinerario regular tras superar la paralización total dispuesta por el gremio.
Esta medida de fuerza injustificada, ejecutada por la Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP), mantuvo paralizada la red durante más de cinco horas en el transcurso del día. El origen del conflicto se remonta a última hora del lunes, cuando la conducción sindical fundamentó su accionar en un reclamo por la contratación de una empresa tercerizada. Como antesala de la medida, a primera hora del martes, los delegados llevaron a cabo una liberación de molinetes en diversas estaciones estratégicas.

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Ante la transgresión de la norma en las estaciones, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires actuó con firmeza deteniendo de inmediato a los referentes sindicales responsables. En respuesta a las aprehensiones, el gremio escaló la presión paralizando intempestivamente todo el sistema de transporte subterráneo. Frente a la extorsión gremial, a las 15:16 hs, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires envió una intimación formal a la AGTSyP exigiendo la prestación obligatoria de un servicio esencial equivalente al 50% de la frecuencia habitual.
Los perjuicios provocados por la intransigencia sindical afectaron directamente a miles de usuarios inocentes. Un caso emblemático de este atropello lo sufrió un contingente de alumnos que viajó 250 kilómetros con la ilusión de conocer el subterráneo porteño y vio frustrada su visita debido al sorpresivo paro gremial.
Asimismo, la jornada registró focos de conflicto en la vía pública. A las 14:55 hs, en la esquina de Franklin Roosevelt y Triunvirato, en el barrio de Villa Urquiza, un grupo de manifestantes conformado por dirigentes gremiales y estudiantes intentó cortar el tránsito. Los efectivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires aplicaron de forma estricta el protocolo antipiquetes, impidiendo el bloqueo callejero tras una breve escaramuza y desplazando la protesta hacia la vereda. La manifestación contó con la presencia de los diputados nacionales comunistas del Frente de Izquierda, Myriam Bregman y Nicolás del Caño.

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La reactivación general se concretó tras la liberación de los delegados sindicales Claudio Dellacarbonara y Facundo Heredia (quien figura también en registros sectoriales bajo la mención de Néstor Segovia), los cuales permanecieron demorados durante seis horas hasta recuperar la libertad a las 15:04 hs. Al salir de su detención, Claudio Dellacarbonara arremetió con declaraciones mediáticas asegurando que se trató de una «medida represiva contra el derecho a la protesta» y llamando a «profundizar las medidas de fuerza».
En sus dichos, el dirigente exigió: «Queremos garantías de que dejen de perseguir a los trabajadores», afirmando además que «la liberación de molinetes no afecta el servicio y es amigable con los usuarios». Por su parte, la AGTSyP calificó el procedimiento policial de «un avasallamiento al derecho de protesta» y convocó a asambleas continuas para evaluar los pasos a seguir dentro de su plan de lucha.





