Con la compra de Mandarina y del streaming Bondi, el jefe del Suterh agrandó el multimedio del Grupo Octubre. Detrás, un expediente federal con fideicomisos suizos, proveedores íntimos y una sociedad ganadera como pantalla.

La noticia fue un comunicado pulcro, de los que se mandan a los portales de espectáculos: Grupo Octubre compró el 100% de Mandarina Contenidos —la productora de LAM, El diario de Mariana, SQP y BTV— y la operación incluye Bondi, el canal de streaming que desde 2024 tiene a Ángel de Brito al frente de Ángel responde. Como guinda, Mariano Chihade, fundador de Mandarina, asume como director ejecutivo de Canal 9, que también es del grupo.
Lo que el comunicado no dice es quién firma. El dueño de Grupo Octubre es Víctor Santa María, secretario general del sindicato de los porteros (Suterh), presidente del Partido Justicialista porteño y, de yapa, diputado del Parlasur. Un gremialista que, a fuerza de dinero de los encargados de edificios, armó un multimedio: Canal 9, Página/12, la señal Ar/12, la AM 750, Aspen, Caras y Caretas y hasta una universidad.
Y una historia que no empieza con la compra de una productora sino con un expediente federal: la denuncia de la propia Unidad de Información Financiera por operaciones sospechosas en Suiza, fideicomisos a nombre de su familia, un proveedor que blanqueó más de 136 millones de pesos y una sociedad ganadera del interior bonaerense que, según dos fuentes consultadas, funciona como máquina de enjuagado. Esta es esa reconstrucción.

De la portería de Barrio Norte al imperio
Santa María nació —literalmente— el 11 de diciembre de 1965 en la portería de un edificio de Barrio Norte: su padre trabajaba de encargado y su madre limpiaba departamentos por horas. José Francisco «Pepe» Santa María condujo el Suterh veinte años, hasta que en 2005 le pasó la presidencia a su hijo. La dinastía venía de lejos: fue el abuelo, Jesús Santa María, quien en los cuarenta arrimó a Evita como madrina del gremio.
El hijo estudió Electrónica en escuelas técnicas, y en la política arrancó de la mano del peronismo menemista porteño de Carlos Grosso y Gustavo Beliz; incluso integró una lista con Domingo Cavallo en 2000. Fue convencional constituyente, legislador porteño y salió destituido por la Legislatura en 2002, en una causa por la presunta estafa en la administración de un plan de viviendas del Suterh. Después presidió el PJ porteño desde 2014 y ocupa una banca del Parlasur que está más dormida que despierta.
Cuando llegó el kirchnerismo recalibró el relato: vegetariano desde los noventa, afín a la Cábala, autodeclarado «gestor cultural», presidente del club Sportivo Barracas y jefe de un grupo editorial «progre», universidad incluida (la UMET). La revista Crisis lo bautizó como es: «el equilibrista vegetariano».

El imperio que creció junto a la caja del gremio
El Suterh no es un gremio pobre. Administra la obra social OSPERYHRA, la aseguradora de riesgos del trabajo Interacción SA y varios servicios para consorcios, y su jefe reconoció, cuando lo apretaron con la denuncia, que el gremio es dueño de más de cien propiedades. Un dirigente tan peculiar termina teniendo de proveedores a los mismos empresarios que marcan el rumbo de sus propias licitaciones.
El multimedio arrancó con Caras y Caretas (1998), siguió con la AM 750 y el Diario Z y dio su gran salto en 2016, cuando compró Página/12, cuyo equipo lo recibió con una huelga. En 2021 cerró, por unos 55 millones de dólares, la compra del 90% de Canal 9 y FM Aspen. Ahora suma una productora y un canal de streaming; si LAM y compañía terminan mudándose a Canal 9 en 2027, nadie se sorprenderá: más pantalla para un solo dueño.
Suiza: los fideicomisos de la familia
En julio de 2017 la Unidad de Información Financiera se presentó ante el juez federal Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Rívolo para investigar a Santa María por «actividades financieras en Suiza» a través de las firmas Alto Trust Ltd. y Vica Trust. Detrás, cerca de 4 millones de dólares «provenientes de la Argentina y Uruguay» y acreditados, al menos, entre 1999 y 2000.
En más de 40 páginas, el organismo antilavado sostiene que fondos «administrados por el Suterh y pertenecientes a los trabajadores habrían sido derivados a través de estas sociedades y destinados a fines ajenos a la actividad sindical». Las proveedoras del gremio —publicidad, informática, turismo, construcción, seguridad, farmacias— recibían cheques del sindicato, luego extraían el dinero en efectivo, adelantaban dividendos y completaban el circuito con sobrefacturación o subfacturación, siempre con el mismo domicilio, y con el detalle de que la propia UIF habló de facturas apócrifas.
Según la UIF, los beneficiarios finales de Alto Trust habrían sido José Francisco y sus hijos Víctor y Catalina Santa María; al mismo tiempo, la sociedad «sería administradora» de Vica Trust. A fines de 2016, Víctor habría salido del segundo y su reemplazante fue la segunda esposa de su padre, Sara. En marzo de 2017 se habrían verificado débitos en esa estructura por más de 2,5 millones de dólares; Alto Trust cambió luego de nombre por Primafides (Suisse) SA, con administración vinculada a Lloyd George Management Ltd. en Bermudas.
El patrimonio exterior de la familia Santa María, según informes de la entidad antilavado, rondaría los 12 millones de dólares; unos 6 millones irían a nombre personal del gremialista.

La jubilada que blanqueó 1,9 millones de dólares
El detalle más escandaloso del expediente es de serie familiar: el 30 de marzo de 2017, último día del Sinceramiento Fiscal de Mauricio Macri, desde una cuenta vinculada a Vica Trust salieron 1,9 millones de dólares; y ese monto terminó en un depósito que la AFIP recibió, con todo el cariño, a nombre de Prostasia López, de 82 años, jubilada y madre de Santa María.
Para los investigadores ese depósito era la multa del Sinceramiento Fiscal —el 15%, por un patrimonio a regularizar mucho mayor que el de una jubilada común—. «No sé, nunca firmé nada y tampoco conozco si mi mamá firmó algo», respondió el dueño de Página/12 en PPT, cuando el equipo de Jorge Lanata y la periodista María Eugenia Duffard pusieron el caso sobre la mesa. «Ella no tiene una vida suntuosa —agregó—; vive en un departamento de 40 metros cuadrados».

El «valijero»
Entra en escena también Andrés Leandro Stangalini, el empresario y proveedor integrado al gremio porteño: en 2011 quedó en evidencia en Uruguay, cuando se lo detectó intentando ingresar 530 mil dólares sin declarar. Dijo entonces que era «asesor» de Santa María. «Nunca fue asesor mío, a lo sumo proveedor», replicó el gremialista, que en varias declaraciones lo redujo a «uno más de los 300 proveedores».
Sin embargo, sus firmas no fueron proveedoras cualesquiera. La UIF documentó que el Suterh y su federación (FATERYH) pagaron 50,8 millones a la constructora Algol SA entre febrero y agosto de 2017, y que cerca del 54% fue a parar a entidades íntimas: el club Sportivo Barracas (1,5 millones), la aseguradora Interacción (2,5 millones) y la empresa Estructuras y Mandatos; y otra empresa del grupo, G1, recibió 24 millones del gremio de los porteros.
Adosados a esos pagos, Stangalini blanqueó 136 millones de pesos en el mismo Sinceramiento Fiscal, extrajo 34 millones en efectivo como «anticipos de dividendos» y hasta se documentó que sus sociedades off-shore se fabricaron en el estudio panameño Mossack Fonseca. El entonces titular de la UIF, Mariano Federici, fue claro: «Pensamos que Stangalini es un testaferro de Santa María», dijo, y llamó a las maniobras «fraude al gremio y lavado de dinero». Las denuncias judiciales se repitieron en 2018 y 2022, de la mano de la diputada Graciela Ocaña.
La causa quedó estancada; Bonadio se murió en 2020 y el expediente sigue en Comodoro Py, a la espera de un peritaje contable que no llega, según fuentes judiciales.

Los campos y la pantalla ganadera
El último capítulo de este dossier llega de una investigación propia, con un documento de la causa y un «arrepentido» que relató cómo fue parte de la maquinaria. El vehículo central es Los Santos Ángeles Custodios S.A. (CUIT 30-71159713-8), una sociedad ganadera con actividad declarada «cría de ganado bovino» y sede en Billinghurst 445, en Buenos Aires. Son tres campos grandes —El Mojón, La Gringa y La Cañada— en Tres Sargentos y General Rivas, partido de Exaltación de la Cruz.
«Los Santos Ángeles Custodios es la pantalla que utiliza Santa María para enjuagar parte del dinero», dice la fuente, exintegrante de la maquinaria. ¿Por qué campos? «Al ser los avalúos fiscales bajos, los compran con poca plata blanca», contesta. La conducción de la «máquina» se le habría encargado al padre de Víctor, José Francisco, con la madrastra Sara y la hermana Catalina como integrantes del operativo.
De acuerdo con esta investigación, los campos también sirven de trampolín para testaferros: tres campos del partido de Chacabuco figuran a nombre de Stangalini; un campo llamado «La Clavada», en Warnes, Bragado, y el local de pesca «Al pique», en Chacabuco, van a nombre de Damián Fernando Bila, primo del jefe de los porteros que la UIF también denunció como presunto prestanombre.
Y no es un efecto exclusivo de un solo grupo: el dueño del diario La Capital de Rosario, Orlando Vignatti, posee 400 hectáreas en Santa Fe que pertenecieron a Carlos Reutemann, más otras en Entre Ríos.

La pauta oficial y el silencio
El multimedio no creció solo: entre 2009 y 2015, según la producción de este informe y registros de pauta oficial, el kirchnerismo le «regaló» al grupo de Santa María 248,1 millones de pesos —a valores de esa época— en pauta de Página/12 y radios. Y la historia laboral del grupo no es de protocolo: en 2024, los periodistas de Página/12, representados por SiPreBA, sufrieron descuentos de hasta el 30% después de paros por paritarias incumplidas.
«No sé, nunca firmé nada y tampoco conozco si mi mamá firmó algo. Ella no tiene una vida suntuosa, vive en un departamento de 40 metros cuadrados» — Víctor Santa María, defendiéndose en Periodismo Para Todos
Sobre Vica Trust dijo que «no tengo idea de quién es ese fideicomiso» y negó todas las acusaciones; cuando la UIF entregó su tercer informe, en enero de 2018, la reacción del gremialista fue la misma: ni idea de eso.
Lo que tenés que saber sobre Santa María
- Quién es: el jefe del sindicato de los porteros (Suterh), titular del Partido Justicialista porteño y dueño del multimedio Grupo Octubre.
- Suiza: según la UIF, la familia Santa María habría tenido fideicomisos en Suiza (Alto Trust y Vica Trust) con unos 12 millones de dólares en el extranjero.
- La madre: Prostasia López, una jubilada de 82 años, habría recibido 1,9 millones de dólares desde un fideicomiso para blanquearlos en el Sinceramiento Fiscal de 2017.
- Los testaferros: la UIF denunció a Stangalini como testaferro; Stangalini blanqueó 136 millones y el Suterh le giró 50,8 millones, que volvieron en parte al club Sportivo Barracas.
- Los campos: Los Santos Ángeles Custodios S.A., una sociedad ganadera en Tres Sargentos y General Rivas, y otros campos del interior habrían servido como pantalla de lavado.
- La pauta: en 2009-2015 el grupo recibió 248,1 millones de pesos de pauta oficial.
- ¿Y la causa? Sigue estancada en Comodoro Py desde 2017, con un peritaje contable pendiente.
FUENTE: PRIMERA PAGINA.
Con información de La Nación, Clarín, TN, Perfil, Asteriscos/Lanata, Revista Crisis y Letra P.






