
La empresa vinculada al kirchnerismo aceptó la medida impuesta por el Gobierno Nacional para los próximos 15 días y aseguró que los fondos para las indemnizaciones de los trabajadores están disponibles de inmediato.

La empresa Fate ratificó el cierre definitivo, una decisión que afecta a 920 trabajadores. A pesar de que la compañía aseguró que acatará la conciliación obligatoria por 15 días impuesta por la Secretaría de Trabajo, allegados al dueño de la firma, Javier Madanes Quintanilla, fueron contundentes al afirmar que “la empresa ya cerró y no habrá marcha atrás, no se van a volver a abrir las puertas”.
Según la firma, los fondos para las indemnizaciones están disponibles de inmediato, aunque la medida oficial demorará los plazos legales. Ante el conflicto, la Secretaría de Trabajo, encabezada por Julio Cordero, oficializó la apertura de un periodo de conciliación obligatoria para congelar los despidos y forzar una negociación.

Esta instancia establece un plazo de 15 días en el que la empresa y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna) deben abstenerse de tomar medidas disruptivas. El Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Pettovello, remarcó que buscará resguardar el empleo y promover la mediación, aunque en la administración nacional admitieron que las posibilidades de revertir el cierre son escasas.

La noticia generó conmoción y motivó la intervención del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Walter Correa, quien dictó una resolución similar para coordinar jurisdicción sobre el caso.

El organismo provincial calificó el conflicto colectivo como “de extrema gravedad” y activó mecanismos legales para facilitar un consenso. Mientras tanto, un grupo de trabajadores permanece en el interior de la planta tras haberse sorprendido esta madrugada con el anuncio del cese de operaciones de la histórica compañía fundada hace más de 80 años.
Desde Fate insistieron en que su voluntad inicial era concretar los pagos hoy mismo, señalando que “entró todo en un compás de espera, pero el que quiere cobrar podrá hacerlo. Hoy mismo, si quieren. Los fondos están disponibles”. La situación laboral deberá, por ley, retroceder al estado anterior al conflicto durante las próximas dos semanas.


