El régimen que gobierna Cuba, confirmó la detención de cinco personas y, según otras fuentes, hubo un herido de bala. La isla atraviesa un momento sin precedentes de escasez de alimentos y energía.

La crisis social en Cuba por la falta de alimentos y de energía crece día a día. En la madrugada de este sábado, un grupo de manifestantes salió a la calle en la ciudad de Morón, en el centro de la isla, e incendió la sede local del gobernante Partido Comunista. Las autoridades informaron que cinco personas fueron detenidas y, según fuentes consultadas por Radio El Mundo, hubo un herido de bala.
El Gobierno de Cuba dijo a través de los medios oficiales que los «actos de vandalismo» en Morón -a más de 400 kilómetros de La Habana y en la provincia de Ciego de Ávila- se dirigieron contra el edificio de la sede partidaria, mientras que un grupo más reducido también lanzó piedras y destrozó el mobiliario de la recepción. Videos publicados en redes sociales mostraban que una farmacia y una tienda también se vieron afectadas.

La administración de Miguel Díaz-Canel señaló que el ministerio del Interior inició una investigación sobre el caso. El país ha sufrido más apagones y escasez de combustible desde que otros países de la región, sobre todo Venezuela y México, dejaron de enviarle petróleo.
El viernes, el presidente cubano reconoció que estaba manteniendo conversaciones con el Gobierno de Estados Unidos, lo que semanas atrás había informado Donald Trump.

Díaz-Canel afirmó que no han llegado envíos de petróleo a Cuba en los últimos tres meses y culpó de ello al bloqueo energético de EEUU. Agregó que la isla funciona con una combinación de gas natural, energía solar y centrales termoeléctricas.
Las autoridades cubanas también dicen que el agotamiento del fuelóleo y el gasóleo obligó a cerrar dos centrales eléctricas y ha limitado la generación de energía en los parques solares.
El apagón más reciente se atribuyó a la avería de una caldera en una central termoeléctrica que obligó a desconectar la red eléctrica de Cuba.



