La Justicia investiga la muerte del niño y confirmó que Mariela Altamirano y su marido están bajo sospecha; no estuvieron en el velorio y dejaron la vivienda por temor a represalias.

En medio del velorio de Ángel, el nene de 4 años cuya muerte es investigada en Comodoro Rivadavia, su madre y su pareja fueron vistos este jueves al mediodía cuando se retiraban de su casa con bolsos y abordaban un taxi. El episodio ocurrió cerca de las 13:10 y quedó registrado en imágenes tomadas por un vecino.
En el video se observó a la mujer junto a su novio y la beba que tienen en común, mientras cargaban mochilas antes de abandonar la vivienda. Hasta el momento, se desconoce el destino al que se dirigieron tras dejar el domicilio.
Según informaron medios locales, la decisión de irse habría estado motivada por el temor a posibles represalias. En paralelo, fuentes de la investigación indicaron que ambos figuran como sospechosos en el expediente y se encuentran bajo seguimiento.
El velorio del niño se había extendido desde la noche anterior hasta este mediodía, con la presencia de familiares, vecinos y miembros de la comunidad educativa. La madre no participó de la despedida, tras la cual el cuerpo fue inhumado en el cementerio local.
En cuanto a la causa, las primeras pericias detectaron lesiones internas en la cabeza del menor, un dato que refuerza la hipótesis de una muerte violenta. No obstante, aún se aguardan los resultados definitivos de la autopsia, que podrían demorar varios días.
Además, el miércoles se realizó un allanamiento en la vivienda donde residía el niño, en el que se secuestraron celulares y otros elementos relevantes para la investigación. Hasta ahora, no hay personas detenidas.
Durante el sepelio, el padre del nene apuntó contra la madre y su entorno. «Lo mataron. Van a querer decir que fue muerte natural», afirmó, y aseguró que había advertido previamente sobre la situación. También denunció presuntas irregularidades en el avance de la investigación.



