
En una entrevista concedida este martes a Radio Mural de Cipolletti, la intendenta de General Roca, María Emilia Soria, desplegó un discurso con fuerte contenido político, en el que combinó críticas al rumbo nacional, cuestionamientos a la gestión provincial y definiciones sobre el modelo de desarrollo que, a su entender, necesita Río Negro.

La jefa comunal puso el foco en la creciente demanda social que recae sobre los municipios en un contexto de crisis: “Hoy el vecino le pide al municipio un Estado presente”, sostuvo, al tiempo que remarcó que problemáticas como la salud, la situación de los jubilados o la discapacidad exceden la órbita municipal, pero aun así “no podemos quedarnos de brazos cruzados”.
En el plano político, Soria fue contundente al descartar cualquier especulación electoral basada en acuerdos coyunturales. “No podría apoyar a este gobierno nacional a cambio de una rotonda. El pragmatismo de ir al mejor postor no es saludable”, afirmó, marcando una clara diferenciación con sectores que priorizan obras o beneficios a cambio de alineamientos políticos.
Sin alianzas y con campaña adelantada
Uno de los puntos más tajantes de la entrevista fue el rechazo a versiones sobre un acercamiento con el diputado Aníbal Tortoriello. “No hay ninguna alianza, no vamos a ir juntos a ninguna elección”, aseguró, desmintiendo lo que calificó como “operaciones de prensa”.
En ese marco, también expresó preocupación por el clima político provincial: “Es alarmante cómo se aceleró la campaña”, señaló, cuestionando el tono de las críticas hacia su figura y su gestión. “No me voy a prender en la descalificación, eso no le resuelve los problemas a los rionegrinos”, agregó.

Críticas al modelo provincial y a los desequilibrios regionales
Soria también apuntó a lo que considera un desarrollo desigual dentro del Alto Valle. Si bien evitó profundizar la histórica rivalidad entre ciudades, dejó una definición clara: valoró que Cipolletti reciba acompañamiento provincial, pero advirtió que existe “mucho desequilibrio” respecto a otras localidades.
En relación a la problemática de la Ruta 22, evitó responsabilizar a intendentes y cargó contra el Estado nacional: “Es Vialidad Nacional el responsable de la traza”, afirmó, en referencia a una obra clave que afecta a toda la región.
Otra mirada sobre la matriz productiva
Uno de los ejes más fuertes de su posicionamiento fue el rechazo a un modelo centrado exclusivamente en el desarrollo hidrocarburífero. “No creo en este proyecto de apostar 100% a ser el furgón de cola de Vaca Muerta”, sostuvo, y propuso diversificar la economía.
En esa línea, defendió sectores tradicionales de la provincia como la fruticultura, la producción hortícola, la actividad lanera, la pesca y la producción de alfalfa, al tiempo que consideró que la minería y los hidrocarburos deben integrarse “sin dejar de mirar el todo”.
Además, advirtió sobre los efectos colaterales del boom petrolero: generación de empleo limitada en el tiempo, aumento del costo de vida y presión sobre los alquileres, lo que —según indicó— ya impacta en ciudades como Cipolletti y Neuquén.
Gestión pública y cuestionamientos internos
En otro tramo, la intendenta cuestionó el funcionamiento del Estado provincial, al señalar que existen casos de empleados que “nunca pisaron su lugar de trabajo”, y pidió mayor control en la administración pública.
Por último, dejó en claro su intención de sostener un discurso enfocado en propuestas antes que en confrontaciones: “No me voy a prender en la descalificación”, reiteró, en un mensaje que también puede leerse en clave electoral.


