
El presidente estadounidense aseguró que el régimen comunista “perdió el control” mientras crece la presión judicial y económica sobre La Habana.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el régimen cubano “se está cayendo a pedazos” y afirmó que “perdió el control de Cuba” luego de que la Justicia estadounidense imputara formalmente al ex dictador Raúl Castro por asesinato y destrucción de aeronaves vinculados al derribo de dos avionetas civiles de Hermanos al Rescate en 1996.
Las declaraciones del mandatario republicano llegaron en medio de una de las peores crisis económicas y energéticas atravesadas por la isla en décadas. “Realmente perdieron el control de Cuba. Se está cayendo a pedazos”, sostuvo Trump ante periodistas en Washington al referirse al deterioro interno del régimen comunista.

La imputación presentada por el Departamento de Justicia acusa a Raúl Castro y a otros antiguos altos mandos cubanos de conspiración para cometer asesinato y destrucción de aeronaves por el derribo de dos avionetas civiles ocurrido en febrero de 1996, ataque que dejó cuatro muertos, entre ellos tres ciudadanos estadounidenses.
Sin embargo, gran parte de la presión actual de Washington se concentra también sobre la crisis energética cubana. Desde la caída de Nicolás Maduro en Venezuela tras la operación militar estadounidense de comienzos de 2026, Cuba perdió buena parte del suministro de petróleo subsidiado que recibía desde Caracas y que durante años permitió sostener parcialmente el funcionamiento de la economía cubana.

A partir de entonces, la administración Trump endureció todavía más las restricciones para impedir el ingreso de combustible a la isla, profundizando el llamado bloqueo petrolero contra el régimen cubano. El propio Trump adelantó esta semana que su gobierno realizará “pronto” nuevos anuncios vinculados a esas medidas energéticas.
La caída del apoyo venezolano provocó apagones masivos, desabastecimiento de combustible y fuertes problemas en el transporte y la industria cubana. En algunas regiones de la isla los cortes eléctricos ya superan las 20 horas diarias, mientras hospitales, comercios y servicios básicos funcionan con enormes dificultades.

El secretario de Estado Marco Rubio responsabilizó directamente a la cúpula castrista por la situación y afirmó que “la verdadera razón” de la falta de electricidad y alimentos es el saqueo económico realizado durante décadas por el aparato político y militar cubano.
Mientras tanto, el régimen cubano intenta contener el creciente malestar social organizando movilizaciones oficialistas y denunciando que la imputación contra Raúl Castro forma parte de una ofensiva política impulsada desde Washington. Aun así, la combinación entre crisis económica, colapso energético y presión internacional colocó al régimen en uno de sus momentos más frágiles desde la caída de la Unión Soviética.


