
EL CAMPO EN RADIO EL MUNDO: El precio internacional de la soja rozó este lunes los US$ 440 por tonelada y alcanzó su valor más elevado desde mediados de mayo, una recuperación que abre una oportunidad para fortalecer las exportaciones argentinas y acelerar el ingreso de divisas provenientes del principal complejo productivo del país.

EL CAMPO EN RADIO EL MUNDO: La oleaginosa avanzó un 0,4% en el mercado de Chicago y cerró en US$439,73 por tonelada, después de acumular un incremento cercano al 5% durante la última semana. La suba también sostuvo las cotizaciones locales, donde la soja llegó a negociarse hasta US$325 por tonelada.

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El movimiento se produjo luego de la finalización de la cosecha argentina, cuya producción superó el promedio de las últimas cinco campañas y permitiría generar exportaciones por aproximadamente US$17.500 millones.
Un precio internacional más elevado podría mejorar el valor de esas ventas, incentivar la comercialización pendiente y favorecer la acumulación de reservas.
Uno de los principales motores de la recuperación fue la escalada entre Estados Unidos e Irán.

La tensión alrededor del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo, impulsó el precio del crudo y se trasladó hacia productos utilizados en la elaboración de biocombustibles.
En ese escenario, el aceite de soja se aproximó a los US$1.600 por tonelada y acumuló una suba superior al 5% semanal. Al factor geopolítico se sumaron los pronósticos de olas de calor en las principales regiones productoras de Estados Unidos, que generaron incertidumbre sobre la oferta de la próxima campaña.

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China regresó con fuerza al mercado estadounidense durante los primeros días de julio y reforzó las expectativas de que compre alrededor de 25 millones de toneladas anuales.
Ante esta combinación, los fondos especulativos duplicaron sus posiciones compradas y sumaron el equivalente a 10 millones de toneladas entre futuros y opciones en una semana.
La mejora encuentra a la Argentina en pleno proceso de reducción de la presión tributaria sobre el sector productivo. Javier Milei ya dispuso una baja de las retenciones al trigo y la cebada, mientras que anunció que desde enero de 2027 comenzará una disminución progresiva de los derechos de exportación aplicados a la soja.


