
El presidente estadounidense Donald Trump calificó como “una gran victoria” el resultado obtenido por el opositor Flávio Bolsonaro frente al chavista Luiz Inácio Lula da Silva. El mandatario norteamericano pronosticó además que la definición electoral de fines de octubre será “muy reñida”.


Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio adoptó una postura más prudente ante la prensa al señalar: “Veremos qué pasa”. Las declaraciones se producen tras una etapa de marcadas tensiones bilaterales marcadas por sanciones comerciales y cruces diplomáticos.

La relación bilateral atravesó turbulencias institucionales debido al arresto judicial del ex mandatario Jair Bolsonaro, estrecho aliado del líder republicano. Washington había aplicado aranceles punitivos tras calificar el proceso judicial como una persecución, generando fuertes recriminaciones desde el gobierno brasileño.

Pese a los desencuentros previos y los recelos políticos, ambos países lograron encauzar canales de diálogo institucional tras una visita oficial.

Analistas internacionales destacan que los vínculos comerciales e inversiones estructurales continúan siendo fundamentales para ambas potencias regionales.





