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Jorge Maestro y Sergio Vainman: «Ahora los noticieros son la ficción en televisión»

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Los autores, que estrenaron Nosotros y los medios en la radio La Once Diez, analizan el fenómeno Gran Hermano y los motivos de la ausencia de tiras y unitarios de ficción de producción nacional; un repaso por la carrera de los prolíficos creadores de éxitos como Zona de Riesgo, Los machos y La banda del Golden Rocket.

No es la primera vez que se ponen frente a los micrófonos de la radio, a pesar de estar asociados a la escritura de ficción televisiva y teatral. Desde la semana pasada, todos los sábados, desde las 23, Jorge Maestro y Sergio Vainman conducen Nosotros y los medios por La Once Diez, la radio pública de la ciudad de Buenos Aires, dirigida por Baltazar Jaramillo.

“El nombre del programa es un juego de palabras que le cambia el título a aquel ciclo del que fuimos coautores”, explica Jorge Maestro, mientras que Sergio Vainman también reconoce que es “un homenaje a Diana Álvarez, su creadora y directora”. Aquel formato de unitarios era Nosotros y los miedos, que, en cada episodio, abordaba temáticas audaces interpretadas por figuras muy populares y prestigiosas.

Ahora es el turno de la radio. Los autores pensaron este nuevo ciclo que buscará recordar la historia de los medios y analizar el presente, con un claro foco en la TV, aunque no de manera excluyente. En el programa del debut estuvo invitado Hugo Di Guglielmo, quien llevó adelante los destinos del antiguo Canal 13 antes de la llegada de Adrián Suar.

“Hicimos un programa de deportes no tradicionales en Excelsior, una radio que ya no existe”, rememora Vainman sobre aquel paso por el medio que hoy los vuelve a contar en sus grillas. Cuando escribieron ¿Qué nos pasa, che?, al día siguiente de la emisión, Magdalena Ruiz Guiñazú y Carlos Ulanovsky, junto a los propios autores y a los actores participantes, analizaban en radio la trama del ciclo de televisión. Claramente, no es medio ajeno para ellos. “En realidad, el concepto del programa es ‘Nosotros, los autores, y los medios´, ya que no somos sociólogos, sino que vamos a abordar desde nuestro conocimiento”, dice Maestro.

A lo largo de décadas de escritura compartida, construyeron una marca ad hoc. Maestro & Vainman, a pesar de haber realizado múltiples trabajos de manera individual, han construido una factoría creativa que ha generado títulos recordados como Los machosClave de SolAmigoviosZona de riesgo o La banda del Golden Rocket. El inventario resulta interminable.

-Más allá de pensar en la ficción, ustedes son palabra autorizada para abordar el análisis de los medios, ya que han sido testigos privilegiados durante décadas de trabajo.

Vainman: -Hemos hecho programas periodísticos, ciclos especializados para la mujer, realities, en definitiva, el eje siempre es la palabra, porque nosotros creemos en la palabra, ya sea escrita o dicha.

-Ha sido la materia prima con la que han trabajado.

Maestro: –Nosotros creemos en la palabra en todas sus maneras y, desde ya, en esa palabra actuada.

SERGIO Vainman: -En la radio, lo que vale es la palabra y, por supuesto, también los silencios.

-¿Cuál será el criterio de las personalidades invitadas?

Maestro: -Habrá referentes de ayer y de hoy, queremos que estén todos, desde los sobrevivientes de la primera televisión a la gente que hace los medios hoy. De hecho, este sábado nos visitará Jorge Marchetti.

Vainman: -Un animal de radio dedicado al humor.

-El programa sale al aire en un horario muy amigable para la charla.

Vainman: -Suponemos que irá creciendo la audiencia a medida que transcurran los programas.

Maestro: -Por otra parte, hoy la radio se puede escuchar en todo el mundo a través de las aplicaciones, eso abre un gran panorama, así que no necesariamente tiene que ver con una medición puntual en un lugar determinado.

Vainman: -Y estar en La Once Diez nos permite trabajar con mucha libertad y hablar sobre lo que se nos de la gana.

Maestro: -Con la responsabilidad que debe tener un comunicador.

-Suele suceder que frente a una cámara o a un micrófono se hable emulando un falso sentido de la cotidianeidad y apelando a un mal uso del lenguaje.

Vainman: -Se mal entiende la naturalidad, por eso la palabra está mal usada y devastada.

Maestro: -¡Hasta las frases de los videographs tienen errores de ortografía!

Jorge Maestro y Sergio Vainman en la extensa charla con LA NACION realizada en un café del barrio de Colegiales
Jorge Maestro y Sergio Vainman en la extensa charla con LA NACION realizada en un café del barrio de ColegialesSANTIAGO CICHERO/ AFV 

El presente

-Hoy no hay una sola ficción de producción nacional en el aire de la TV abierta. Imagino que no es algo grato para ustedes.

Vainman: -Ficción hay.

-No hay ningún producto de factura nacional en el aire.

Vainman: –Los noticieros son la ficción en televisión…

Maestro: –La ficción son los noticieros, los realities y los programas de panelistas. Más ficción que eso, no se consigue. Lo que no hay en el aire es el drama y la comedia.

-Entonces vamos a convenir que no hay formatos ficcionales de género.

Maestro: -Se han reemplazado por todo lo otro que mencionamos y, además, hay que tener en cuenta que la ficción programada no es de producción argentina.

-Podemos acordar que, en una perversa ecuación, una ficción enlatada que logra buena audiencia es un negocio muy redituable para los canales ya que, entre otros costos, se ahorra el cachet de los actores.

Maestro: -Es así y me parece que tiene que ver con la crisis argentina y con esa necesidad de hacer guita en el menor tiempo posible, con lo cual no hay apuestas de largo plazo ni gente que quiera a la televisión.

-Sin embargo, el público desea ver ficción nacional.

Maestro: -En la TV abierta de Chile, Colombia o México se trabaja diferente. Además, es mentira que todo el mundo tiene plataformas.

Vainman: -Esa es una agenda que han impuesto.

-Por una cuestión etaria, presupuestaria o de hábitos, no es mayoritario el público que hoy consume plataformas, más allá del crecimiento exponencial de las mismas.

Vainman: -Para tener acceso a una plataforma tenés que tener un caño de internet que te lo permita, ¿cuánta gente en la Argentina tiene acceso a una internet superior que le sirva para algo más que para utilizar el mail o el WhatsApp?

Maestro: –La TV pública podría invertir, pero no hay un gran esfuerzo al respecto, allí tampoco hay tiras. En el canal público te encontrás con el mismo programa de preguntas y respuestas de las señales privadas. No hay imaginación para generar nuevos formatos.

Vainman: -El concepto de televisión federalista se perdió. En muchos casos, la televisión privada funciona como un medio propagandístico del grupo al que pertenece y a su línea editorial. ¿Cuántos años hace que no hay programas para niños en la televisión? Ese sector lo cooptaron las redes o las señales especializadas.

Maestro: -Se podría utilizar Youtube o Tik Tok como una massmedia de la televisión abierta.

-Te referís a generar una sinergia entre ambas propuestas.

Maestro: -Exacto, una retroalimentación.

Jorge Maestro y Sergio Vainman entienden que la TV Pública emula los modelos de los canales privados sin apostar por propuestas más creativas
Jorge Maestro y Sergio Vainman entienden que la TV Pública emula los modelos de los canales privados sin apostar por propuestas más creativasSANTIAGO CICHERO/ AFV 

La casa más famosa del país

-¿Cómo evalúan el fenómeno Gran Hermano que polarizó la audiencia y destruyó a sus competidores?

Vainman: -En 2001, hice los dos primeros Gran Hermano que se produjeron en la Argentina. Aquello fue la adaptación del formato de John de Mol, trabajamos con sociólogos, con gente como Alberto Quevedo y Eliseo Verón. Fue una experiencia interesante, a tal punto que luego me llamaron para hacerlo en México, país en el que iba a estar seis meses y me quedé viviendo cinco años.

-¿Hiciste solo Gran Hermano?

-En México hice todos los realities disponibles, desde Gran Hermano hasta Operación TriunfoEl barConfianza ciega.

-Un autor trabajando en un reality, entonces tenemos que avalar, como tantas veces se especuló, que no se trata de una realidad genuina, sino de una ficción.

Vainman: –Nada que tenga la intermediación de una cámara es la vida mismaSi hay una cámara de por medio, hay un recorte, sea cual fuere ese recorte. En el fútbol sucede lo mismo: la experiencia del partido solo se vive en la cancha, lo que se ve en TV es el recorte de lo que quiere mostrar el director. Si el director no quiere mostrar cómo entra un fanático espontáneo a abrazarse con Lionel Messi, te lo perdés. Nada es como la vida misma, lo único que es como la vida es la vida.

-El participante de Gran Hermano, ¿se maneja con libertad o debe cumplir con pautas o guiones preestablecidos?

Vainman: -Voy a hablar de lo que yo hice, no me voy a hacer cargo de lo que otros hicieron o hacen. Si voy preso es por lo que hice yo.

-Estamos de acuerdo.

Vainman: -En los dos Gran Hermano en los que participé acá y en los que hice en México, los participantes se manejaban con libertad y cumplían con las tareas que impone el formato, como ir al confesionario a contar qué les pasó.

-¿Cuál era tu rol específico?

Vainman: -Ver, escuchar y editar. Digamos, contar la historia de la casa, ese es el rol del productor de contenidos de Gran Hermano. Es decir, era una suerte de productor de historias, pero no porque yo generaba la historia, sino, justamente, porque era al revés.

-¿Cómo es eso?

Vainman: -Si siempre les puse palabras a los actores, en Gran Hermano debía extraer las palabras de los actantes que hacían de sí mismos. Es decir, iba buscando dónde aparecía una conflictiva, porque, sabemos, donde hay dos personas juntas ya hay una potencial situación de enfrentamiento.

Cómplices. Los autores se entienden a la hora de pensar historias y extenderlas a lo largo de varios episodios
Cómplices. Los autores se entienden a la hora de pensar historias y extenderlas a lo largo de varios episodiosSANTIAGO CICHERO/ AFV
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-En la TV argentina, ¿el actante reemplazó al actor?

Maestro: -Cuando aparezca un loco que quiera entretener de verdad y ponga en el aire una historia interesante con un elenco atractivo, los actores van a destrozar a los actantes. Históricamente y en cualquier cultura, los actores son los que cuentan la historia. Además, no hay nada nuevo desde que el hombre de las cavernas contó sobre el mamut.

Vainman: –Hay treinta y dos situaciones dramáticas, nada más.

-Treinta y dos situaciones dramáticas…

Vainman: -solo se trata de combinarlas.

-Como en la vida, y no hablo de Gran Hermano.

Maestro: -Como sucede con un pentagrama, donde tenés una cantidad limitada de notas musicales y la creatividad está en cómo combinarlas.

-La temporada de teatro de Buenos Aires atraviesa un momento récord de venta de entradas y asistencia, eso habla de la necesidad de los públicos por disfrutar de sus actores.

Maestro: -Por supuesto, porque el actor es su identidad.

Vainman: -Porque la gente es parte de ese colectivo que conforma con el actor, pero para poner ficción en la televisión hay que encontrar gente que ponga huevos u ovarios.

-Audacia y dinero.

Vainman: -A eso me refiero.

Maestro: -La plata es de los anunciantes, no de los canales. Por otra parte, si se presta atención a los avisos, son todos de laboratorios, de medicamentos o pomadas, eso habla que no estamos muy bien. De tanto en tanto, aparece una cerveza.

-¿Hay una crisis de programadores?

Maestro: –No hay más programadores. Un programador estudia una grilla, piensa qué es mejor para cada horario.

Vainman: -Eso se da porque la gente puede ver la televisión de la manera más irregular apelando a los sistemas que le permiten mirar los programas ya emitidos.

Maestro: -Además, también se perdió el hábito de la familia reunida frente al televisor. Ahora, cada uno ve lo suyo en el teléfono y a la hora que quiere, porque tiene los contenidos disponibles permanentemente.

Manos a la obra

A la hora de pensar en el oficio del escriba de ficción, sostienen que los tiempos también han cambiado para ese arte del que son referentes. “Se perdió ese pase de posta que había de generación en generación”, se lamenta Maestro, mientras que Vainman apela a aquellos nombres que los precedieron en la tarea: “Nos acordamos mucho de Abel Santa Cruz, nuestro gran amigo, a pesar de la diferencia generacional”.

-¿No existía la competencia entre los autores?

Maestro: -Eso existió siempre, porque, además, el trabajo del autor es muy individualista, pero también había mucha generosidad. Así como mencionamos a Abel, también podemos citar a Alberto Migré o a Celia Alcántara; a Nené (Cascallar) no la conocimos.

Vainman: -Con Hugo Moser trabajamos mucho.

Incansables trabajadores del oficio, actualmente forman parte de la comisión directiva de Argentores, la institución que vela por los derechos del autor.

A lo largo de una extensa carrera, Jorge Maestro y Sergio Vainman trabajaron con decenas de figuras. Una de ellas fue la excelsa Tita Merello: “Cantaba un tema que fue un adelanto a lo que hicieron Bizarrap y Shakira”, dice Maestro, refiriéndose a esa letra que dice aquello de “Me enamoré una vez, no me enamoro más, a mí no me busqués, porque no me encontrás”. Aunque es probable que la cantante colombiana vuelva a apostar por el amor.

“Tita podía llegar destruida al programa, pero se encendían las cámaras y renacía”, recuerda Vainman. Aquel programa, conducido por la actriz Fernanda Mistral, contaba con la participación de Lucho Avilés y Víctor Sueiro.

-¿Con quién no trabajaron?

Maestro: –Escribimos una obra de teatro que queríamos que protagonizara Alfredo Alcón, pero el proyecto no se concretó.

-Con el oficio, han atravesado la historia del país, ¿cómo fue escribir en épocas de censura?

Maestro: –La censura más grande la sufrimos cuando hicimos Nosotros y los miedos. Había un censor, un hombre de radio, que tenía el rol simbólico de “asesor literario”, pero era un censor. Trabajaba en Canal 9 y su oficina, como corresponde, estaba montada en lo que había sido un baño. Se llamaba Luis Pérez Aguirre y era el encargado de leer los guiones y tachar con un lápiz rojo lo que no le gustaba. En un episodio que estaba referido a la esterilidad, prohibió que se utilizara la palabra “espermatozoide”, pero nosotros superábamos la censura con escenas y acciones, un personaje podía mostrarle a otro una papel con esa palabra escrita.

Vainman: -Diana Álvarez, la directora, nos permitía defender nuestros libros. Ella decía que nadie mejor que el autor para defender sus palabras. Así que nosotros íbamos a enfrentar a este hombre y pelear por el guion.

Las anécdotas se suceden y también aparece cierta cuota de estoicismo al denunciar desde la ficción: “Hicimos una novela que se llamó Dar el alma, donde eran protagonistas, por primera vez, Cecilia Maresca y Raúl Rizzo. La hicimos en 1984, en el momento en el que le devolvieron el canal a Alejandro Romay”, recuerda Maestro.

“El personaje central era un docente rural que descubría que, el lugar donde daba clases era el campo de un terrateniente que había sido socio de los militares de la dictadura y, por lo tanto, ese había sido un lugar de secuestros clandestinos”, describe Maestro y Vainman grafica: “Cualquier parecido con la realidad no era pura coincidencia”. Recuerdan que a Raúl Rizzo lo amenazaron de muerte y, cuando fueron al despacho de César Jaroslavsky en el Congreso Nacional, el legislador les abrió un cajón lleno de papeles y les confesó “Estas son todas amenazas”“Los grupos de tareas estaban todavía muy organizados y armados”, explica Vainman.

-¿Ustedes recibieron amenazas?

SERGIO Vainman: -Sí, cuando hicimos Zona de riesgo.

JORGE Maestro: -Y cuando en 1975, en tiempos de la presidencia de Isabel Perón, hicimos una obra para niños, el censor argumentó que era una especie de apología del marxismo.

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Cuando Zona de riesgo estuvo en el aire, recibieron una denuncia por apología del delito como consecuencia de mostrar cómo se drogaba un adicto, personaje interpretado por Gerardo Romano. “No vendíamos cocaína, sino que mostrábamos los estragos que hace la misma en quien la consume”. Vainman recuerda que esa fue la explicación que le dieron a la jueza Berraz de Vidal.

También tuvieron problemas cuando una especie de fundación, que se erigía como defensora de la moral, juntó seis mil firmas luego que en un episodio de Zona de riesgo se hablara de homosexualidad. “Nos invitaron al programa de Mariano Grondona para conversar con esta gente”, se asombra Maestro, volviendo a su memoria aquello que hoy suena irrisorio.

“En la tercera temporada de Zona de riesgo tuvimos una amenaza solapada. Un capítulo hablaba de un hombre muy honorable que llegaba de un pueblo de provincia y, al vivir en la Capital, se comenzaba a corromper. Un ministro llamó por teléfono al canal y dijo ´Ojo, no vayan a contar mi historia´”, cuenta Vainman. Aquel hecho insólito sucedió en la primera mitad de la década del 90.

-¿Hay menos maltrato en la dinámica actual de los medios?

Vainman: -Hoy sucede que los chicos comienzan con todo el ímpetu de llevarse el mundo por delante, pero, quizás, trabajan todo un año sin cobrar un peso.

Maestro: -O firman un contrato para escribir una serie y se lo cancelan. Lo que pasa es que, antes, tenías con quién hablar: estaban Goar Mestre, Hugo Di Guglielmo o Alejandro Romay, hoy eso no sucede.

Vainman: -La incertidumbre es parte de este negocio y muchas productoras quieren certezas.

En ese sentido, recuerdan la experiencia de Amigovios, que nació como una tira de verano auspiciada por una marca de consumo en niños, pero, fue tal el éxito, que continuaron mas allá de los meses estipulados. “En esa tira tocamos temas como la primera menstruación o la primera polución nocturna en los varones”, explica Jorge Maestro.

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-Los éxitos los conocemos, ¿qué fracaso recuerdan?

Maestro: -Había llegado el concepto de holding y grupo y nosotros teníamos un programa que se llamaba Sueltos que duró 13 capítulos, se levantó en la época en la que llegó Adrián Suar al canal y comenzaba así la producción independiente.

-¿Son conscientes de la marca que crearon?

Maestro: -solo cuando alguno que nos contrata se pone pesado o desconoce nuestro oficio, ahí sí decimos “Pará la mano, somos Maestro y Vainman”, aunque hace tiempo que no lo decimos. Ya no estamos en los 80 donde teníamos que aguantarnos algún maltrato para ganarnos un lugar en el medio.

La creación

Siempre activos, hicieron los guiones de una family movie para la productora Pampa que saldrá por Star+ y, desde hace tres años, están escribiendo una serie para una productora mexicana, una historia basada en hechos reales de la que no quieren dar mayores detalles.

-Las telenovelas del mercado argentino suelen ser muy extensas, ¿cómo logran sostener creativamente tramas de más de 120 episodios?

Vainman: –Clave de Sol tuvo 870 capítulos.

Maestro: -Lo que sucede es que, en una telenovela clásica, existe una historia de amor central que va a tener los obstáculos del villano o la villana.

Vainman: -Y van a ir apareciendo los asesinatos, los accidentes, los viajes, que van a completar el cuerpo central de la tira para impedir el encuentro de la pareja. Lo más importante en una tira son el primer capítulo y el último.

Maestro: -La administración de esos obstáculos es parte del oficio.

Vainman: -De todos modos, estamos hablando de vísceras, luego hay que meterle mucho adentro.

Sergio Vainman y Jorge Maestro en el estudio de La Once Diez donde hacen Nosotros y los medios
Sergio Vainman y Jorge Maestro en el estudio de La Once Diez donde hacen Nosotros y los medios.
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-¿Cuál es la técnica para escribir a cuatro manos?

Vainman: -Nos complementamos. Incluso si uno no tiene ganas, escribe el otro.

Maestro: -Cuando hicimos la novela Por siempre amigos, protagonizada por Menudo, con Ricky Martin de catorce años, estábamos de vacaciones, así que nos alquilamos dos quintas cercanas y nos íbamos llamando por teléfono para combinar qué páginas escribía y qué personajes tomaba cada uno.

Vainman: -Son experiencias intransferibles. En los 80 teníamos una oficina en pleno Once. Entonces, para que no se escucharan los ruidos de la calle, grabábamos las escenas debajo de la mesa y luego una secretaría desgrababa todo. Diecinueve vueltas de casete equivalían a una hoja de texto.

Maestro: -Era raro, porque llegaba la persona que hacía la limpieza y nos encontraba debajo de la mesa confesándonos amor. Eso es parte de nuestra historia.

-Más allá de la esencia de escritores, abordan los medios desde varias aristas ¿cómo se definirían?

Vainman: -Somos showrunners, los que hacemos correr el show.

Maestro: -Siempre fuimos creadores que buscamos decidir sobre presupuestos, producción, contenidos y elencos. Teníamos la última palabra, porque todo programa tiene que tener un padre.

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