
La propia consultora de Geuna reconoce trabajos con el CFI, confirmando vínculos económicos con un organismo clave del kirchnerismo.

Una investigación de La Derecha DIario vincula a la periodista Luciana Geuna con una consultora contratada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) no solo genera dudas sobre el uso de fondos públicos, sino que instala un interrogante más profundo: el posible impacto de esos vínculos en su rol periodístico.
Según los registros difundidos en exclusiva por La Derecha Diario, Geuna figura como socia de Fractal Arg S.R.L., firma que participó en trabajos financiados por el CFI. Uno de esos informes —sobre hidrógeno verde en Tierra del Fuego— fue realizado en el marco de un contrato con el organismo , lo que confirma la relación directa entre la consultora y fondos públicos.

El CFI, Lamothe y la órbita de La Cámpora
El CFI, un organismo que administra recursos clave para proyectos provinciales, está presidido por Ignacio Lamothe, dirigente históricamente vinculado al kirchnerismo y al entorno político de La Cámpora.
En la práctica, el organismo funciona dentro de la esfera de influencia del peronismo y del kirchnerismo, lo que convierte a sus contratos en una herramienta con peso político además de económico.
La propia consultora admite su vínculo con el CFI en proyectos financiados con fondos públicos
La evidencia presentada por La Derecha Diario no solo surge de documentos oficiales, sino también de la propia comunicación institucional de Fractal Arg. En su sitio web, la firma destaca entre sus “casos de éxito” la participación en el “Estudio de Viabilidad del Hidrógeno en Tierra del Fuego” y la “Hoja de Ruta del Hidrógeno”, trabajos realizados explícitamente en alianza con el CFI.

Esta confirmación pública refuerza la existencia de una relación económica directa con el organismo, consolidando el nexo entre la consultora de la que participa Geuna y un ente estatal atravesado por intereses políticos.
El punto crítico: intereses económicos y credibilidad
El elemento más delicado del caso es el cruce entre:
- Actividad periodística
- Participación en una empresa privada
- Contratos con un organismo estatal alineado políticamente
Esto abre un escenario complejo: si una periodista mantiene intereses económicos vinculados a una estructura estatal influenciada por el kirchnerismo, surge una duda inevitable sobre su independencia a la hora de informar.

No se trata únicamente de la existencia de un contrato, sino del potencial condicionamiento indirecto que ese vínculo podría generar:
- Cobertura más benévola hacia determinados actores
- Menor nivel de crítica hacia organismos o figuras vinculadas
- Sesgos en la selección o enfoque de la información
Un debate necesario: transparencia en el periodismo
En cualquier sistema democrático, la credibilidad del periodismo se sostiene sobre la independencia. Cuando aparecen vínculos económicos con estructuras estatales o políticas, el estándar de transparencia debe ser aún más alto.
Este caso vuelve a poner en agenda una discusión clave:
- ¿Deben los periodistas informar este tipo de relaciones?
- ¿Cómo se gestionan los conflictos de interés?
- ¿Qué límites deberían existir entre actividad profesional y negocios privados?
La relación entre Luciana Geuna, la consultora Fractal Arg y el CFI no solo plantea dudas sobre la asignación de contratos públicos, sino que introduce un elemento aún más sensible: la posible interferencia de intereses económicos en la construcción de la agenda informativa.
En un contexto donde el organismo está bajo influencia del kirchnerismo y La Cámpora, la situación exige explicaciones claras.
La pregunta de fondo ya no es solo quién cobra del Estado, sino cómo ese vínculo puede impactar en lo que el público recibe como información.


