El proyecto creará 3.500 puestos de trabajo directos durante la construcción y proyecta abastecer el mercado local y exportar a Brasil. Ya fue presentado para su adhesión al RIGI.

Pampa Energía anunció la inversión más importante de sus 20 años de historia: destinará USD 2.700 millones a la construcción de una planta de urea granulada en Bahía Blanca, que se convertirá en la más grande de su tipo en la región y una de las mayores del mundo. El proyecto ya fue presentado para adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La obra demandará más de 3.500 empleos directos durante la etapa de construcción, además de miles de puestos indirectos. Una vez en funcionamiento, generará 300 puestos de trabajo permanentes. Según informó la compañía, la planta tendrá una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales y se estima que esté operativa a fines de 2029.

El impacto económico será significativo: la empresa calcula un aporte de USD 1.000 millones por año entre la sustitución de importaciones y las exportaciones. El principal mercado de destino será Brasil, que hoy importa entre 7 y 8 millones de toneladas de urea al año. «Será el comienzo de un nuevo negocio para Pampa y abrirá una nueva fuente de generación de divisas para el país», destacaron desde la firma.
«Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años «, afirmó Marcelo Mindlin , presidente de la compañía. Y agregó: «La Argentina depende de fertilizantes que llegan desde miles de kilómetros de distancia, desde regiones con alta inestabilidad geopolítica. Con esta planta, el país tendrá su propio abastecimiento y podrá exportar a la región». Mindlin remarcó que el proyecto permitirá conectar el gas de Vaca Muerta con uno de los sectores más importantes de la economía: el campo.

La ejecución del proyecto estará a cargo de Tecnimont, parte del grupo Maire, que liderará la ingeniería y las compras, mientras que Sacde se encargará de la construcción. La tecnología será provista por Nextchem -a través de sus subsidiarias Stamicarbon y KBR-, dos referentes mundiales en tecnologías para plantas de fertilizantes. El plazo de ejecución estimado es de tres años y medio.
El complejo ocupará 80 hectáreas dentro del área portuaria de Bahía Blanca, con conexión directa a los gasoductos de Vaca Muerta. Incluirá una planta de amoníaco, dos líneas de producción de urea con capacidad de 6000 toneladas diarias, silos de almacenamiento y sistemas de carga a camiones y buques. Además, se construirá una planta de desalinización para abastecer de agua a la operación y nueva infraestructura portuaria. Pampa priorizará la contratación de mano de obra local y proveedores de la región.



