
El operativo se realizó este martes, donde los investigadores buscan pruebas sobre la agresión a la joven. Facundo Moyano permanece detenido y se negó a realizarse análisis de sangre y orina.

En el marco de una causa que ha sacudido los cimientos del poder gremial, la justicia ha procedido a registrar la intimidad de Facundo Mayono, quien se encuentra actualmente detenido e imputado por los gravísimos delitos de lesiones y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
Este avance procesal ocurre mientras el exlegislador, quien supo posar con el pañuelo verde y celebrar la militancia de mujeres, permanece alojado en la Alcaidía Comunal 4 de la Avenida Montes de Oca.
El foco crucial de la jornada se centró en el operativo cerrojo sobre la residencia del dirigente. Cerca de las 15:00 de este martes, una columna de patrulleros de la Policía de la Ciudad arribó a la Avenida del Libertador 5414, un exclusivo edificio del barrio porteño de Belgrano.
El procedimiento en el cuarto piso, donde reside el jefe del sindicato de peajes (Sutpa), fue solicitado por el auxiliar fiscal Julián Pistone y autorizado con celeridad por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°4, a cargo de la jueza Julia Correa.
El objetivo de los investigadores dentro del inmueble es el registro exhaustivo en busca de elementos que permitan reconstruir la «noche traumática» de «excesos» que describió incluso la propia defensa de la víctima.

La Justicia busca determinar qué ocurrió exactamente dentro de esas paredes antes de que la influencer Candela Arizaga, de 23 años, lograra escapar del lugar.
Según el registro oficial, la joven fue hallada a las 5:00 AM deambulando «semidesnuda y desorientada» por la vía pública, tras un llamado desesperado al 911 realizado por vecinos que advirtieron la situación.
Entre las medidas ordenadas, se destaca el análisis de las cámaras de seguridad del edificio y de la zona circundante para certificar la secuencia captada en videos donde se observa a Moyano persiguiendo a la joven.
El abogado de la modelo, Diego Storto, fue contundente al señalar que el estado de su defendida «tiene un origen y ese origen lo va a determinar la Justicia», adelantando que ampliará su declaración apenas reciba el alta médica del Hospital Pirovano, donde se le constató una lesión en la rodilla.

Por otro lado, la actitud del sindicalista frente a la ley sigue sumando sospechas. Fuentes judiciales confirmaron que Facundo Moyano se negó a someterse a los estudios de sangre y orina solicitados por la fiscalía, una maniobra que busca ocultar el estado en que se encontraba durante el incidente. Ante esto, el abogado afín al clan, Juan Pablo Fioribello, intentó matizar la situación considerando el allanamiento como una «medida lógica para poder establecer cómo fueron las cosas, qué se secuestra en el lugar, si hubo o no estupefacientes».
Este allanamiento no solo busca pruebas materiales, sino que pone bajo la lupa el estilo de vida de una dirigencia que, mientras pregona justicia social, habita pisos de lujo en los barrios más caros de la Capital. La causa, que ahora cuenta con una consigna policial apostada permanentemente en la puerta de la residencia de Moyano, promete ser el fin de la carrera de quien pretendía ser el rostro renovado y «feminista» de un gremialismo rancio y violento.


