
El Gobierno porteño sostuvo que casi el 40% de los censados provienen de la provincia de Buenos Aires y apuntó contra la gestión de Axel Kicillof.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informó que la población en situación de calle alcanzó las 5176 personas, según el censo realizado en noviembre de 2025. Esta cifra representa un aumento del 27,83% respecto al mismo mes de 2024, cuando se registraron 4049 personas.
De acuerdo con el relevamiento, el 68,8% del total se encuentra alojado en Centros de Inclusión Social o paradores, mientras que 1613 personas pasan el día y la noche en la vía pública.
Un 75% tienen adiciones y un 46% tienen antecedentes penales.

El ministro de Desarrollo Humano y Hábitat porteño, Gabriel Mraida, identificó tres factores centrales para explicar este crecimiento: la crisis económica, el agravamiento de cuadros de salud mental y consumo de sustancias, y la falta de políticas en otras jurisdicciones.
Sobre este último punto, destacó que el 67,1% de esta población nació fuera de la Capital Federal. “Si el distrito más populoso del país no tiene una política al respecto, es de esperar que la cifra en CABA siga aumentando”, concluyó el funcionario tras detallar que el 39,5% de los censados proviene de la provincia de Buenos Aires.
Un hallazgo significativo del informe es que el 88% de los censados se encuentra en edad económicamente activa, entre los 19 y 59 años. Por otro lado, el número de menores de edad en la calle descendió a 10 (una niña y nueve adolescentes), lo que representa la cifra más baja desde que se inició este registro en 2017. En cuanto a la composición por género, el reporte indica que el 83% son varones y el 14% son mujeres.

Entre los datos más alarmantes, se destaca que un tercio de quienes viven en la vía pública llevan un año o menos en esa condición, lo que evidencia un deterioro reciente de los sectores más vulnerables.
Asimismo, se registró un incremento en las denominadas “ranchadas”, pasando de 18 a 29 puntos de asentamiento precario en el último año. Respecto a la resistencia a utilizar los paradores, Mraida señaló que “el rechazo a los paradores no es exclusivo de las personas con experiencias crónicas en la calle”, y añadió que en ocasiones los ciudadanos “no van porque no saben que existen”.
Desde el inicio de estos relevamientos anuales en 2017, cuando se contabilizaron 1602 personas, la tendencia fue siempre ascendente. La Ciudad de Buenos Aires se mantiene como la única jurisdicción del país que realiza un censo específico para esta problemática.


