
El cabo argentino fue recibido por su familia y autoridades en el aeropuerto de Ezeiza luego de ser liberado este domingo por el régimen kirchnerista venezolano.

El gendarme argentino Nahuel Gallo, de 33 años, llegó este lunes por la madrugada a la Argentina tras ser liberado por el gobierno venezolano después de 448 días detenido por orden del régimen de Nicolás Maduro.
Gallo aterrizó a las 4.45 en un avión privado vinculado a la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), la misma aeronave que suele usar su presidente, Claudio «Chiqui» Tapia.
En Ezeiza fue recibido por su esposa, María Alexandra Gómez; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y la senadora Patricia Bullrich, en medio de un fuerte operativo, y se reencontró con su hijo Víctor. Visiblemente emocionado, el gendarme se fundió en un abrazo con él y su mujer.
Elisa Trotta, del Foro Argentino por la Defensa de la Democracia, destacó: “Víctor volvió a abrazar a su papá. Verlos juntos fue muy emotivo”. Y señaló: “Bienvenido a casa, Nahuel. Libertad para todos los presos políticos”.
Antes de su regreso, su pareja había escrito en redes: “Acabo de hablar con Nahuel y puedo informarles que ya está volando hacia la Argentina. Estamos profundamente emocionados”.
La AFA emitió un comunicado titulado “El fútbol, un puente humanitario”, agradeciendo a la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su “sensibilidad y disposición”, y destacó que “los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones”.
Tapia también celebró la liberación y señaló que, gracias a “un trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL, Gallo finalmente pudo regresar a su familia tras más de un año de incertidumbre”.


