
Britney Spears pasó un mal momento al haber sido arrestada por la Policía debido a que se encontraba conduciendo en estado de ebriedad en el condado de Ventura, California, Estados Unidos.

Agentes policiales esposaron a la ex superestrella del pop. Sin embargo, si bien se trató de un momento de tensión, se la liberó al poco tiempo.
La liberación le permitió a Spears volver a su casa mientras espera su comparecencia ante el tribunal el 4 de mayo. En ese marco, responderá a los cargos en el Tribunal Superior del Condado de Ventura.
No se trata de la primera vez que la estrella pop tiene problemas con el alcohol o arriba de un auto, pero en esta ocasión se han combinado ambas vicisitudes.

El representante de Britney, Cade Hudson, declaró al medio estadounidense especializado en chimentos, TMZ, que “fue un incidente desafortunado y completamente inexcusable”, a lo que agregó que la cantante “tomará las medidas correctas y cumplirá con la ley, y esperamos que este sea el primer paso para un cambio tan esperado en su vida. Ojala pueda recibir ayuda y el apoyo que necesita en estos momentos difíciles”.


