
Landau felicitó a la derechista, Keiko Fujimori por su triunfo electoral y anunció el inicio de una nueva etapa de cooperación con Perú.

En un movimiento estratégico que consolida el giro de América Latina hacia los valores de la derecha, el gobierno de Donald Trump, a través de su Subsecretario de Estado, Christopher Landau, ha oficializado el reconocimiento de Keiko Fujimori como la legítima presidente electa de Perú.
Este respaldo de la Casa Blanca marca el fin de la amenaza del comunismo en la nación andina y establece las bases para una nueva era de cooperación binacional centrada en la prosperidad económica y el respeto a las instituciones.

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Christopher Landau fue contundente en su mensaje de validación democrática: «¡Felicitaciones a la presidente electa Keiko Fujimori de Perú!». El alto funcionario estadounidense subrayó la disposición de la administración Trump para profundizar los vínculos en áreas críticas que el socialismo suele ignorar o destruir:
«Esperamos con interés trabajar con la nueva Administración en asuntos de seguridad, economía y migración de interés para ambos países». Este reconocimiento no solo es político, sino histórico, ya que coincide con los 200 años desde la llegada del primer representante diplomático de EE.UU. a Lima, un aniversario que se planea celebrar llevando la relación a «nuevas alturas».

La victoria de Fuerza Popular sobre el candidato del estatismo radical, Roberto Sánchez, se selló con cifras que demuestran la resistencia del pueblo peruano frente a la debacle comunista. Según los datos oficiales procesados al 100%, Keiko Fujimori obtuvo el 50.135% de los votos válidos, lo que representa un total de 9,223,396 ciudadanos que eligieron el camino del orden y la libertad.
Por su parte, el derrotado Sánchez apenas alcanzó el 49.865% con 9,173,755 sufragios. La diferencia de 49,641 votos fue blindada por el voto en el extranjero, donde el patriotismo de los peruanos residentes fuera de sus fronteras le otorgó a Fujimori un aplastante 63.208% de apoyo, frente al insignificante 36.792% de su rival.
Este triunfo ha resonado en todo el continente como una confirmación del avance de la derecha. El presidente de Argentina, Javier Milei, se sumó a las celebraciones destacando que «Perú sale del socialismo» y felicitando a la presidente electa por su «histórica victoria».

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Para Milei, este resultado es un mensaje claro de que la región desea retornar al «camino de la libertad y la seguridad», rechazando frontalmente el socialismo totalitario que representaba el heredero político del castillismo.
Con la asunción de Keiko Fujimori para el periodo 2026-2031, el Perú se integra formalmente al nuevo eje de gobiernos que defienden el libre mercado y la soberanía, fortaleciendo la tesis de que el socialismo está en retirada. El respaldo inmediato del gobierno de Trump garantiza que la libertad tendrá un guardián firme en el norte, trabajando codo a codo con una administración peruana decidida a enterrar definitivamente la agenda radicalizada en la región.


