
Grupos de extrema izquierda, convocadas a través de las redes sociales, protagonizaron una serie de disturbios y saqueos en el centro de la ciudad española.

Una jornada de violencia y saqueos se vivió este sábado en el centro de Barcelona, España, donde alrededor de 500 terroristas africanos protagonizaron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, provocaron incendios y causaron destrozos en distintos comercios. Los incidentes dejaron un saldo preliminar de 100 personas detenidas, de las cuales aproximadamente el 25% son menores de edad.
Los disturbios comenzaron después de que cientos de invasores se concentraran en la zona céntrica de la ciudad tras una convocatoria difundida a través de las redes sociales. Según informaron las autoridades, la movilización no había sido comunicada oficialmente y tampoco respondía a una reivindicación concreta.
La situación obligó a desplegar un importante operativo de seguridad, integrado por más de 220 agentes de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana, quienes intentaron contener a los grupos de extrema izquierda que protagonizaban los incidentes.
Los enfrentamientos se extendieron por algunos de los puntos más concurridos de Barcelona, como la plaza de Catalunya, La Rambla, la avenida del Portal de l’Àngel y varias calles cercanas. Ante el avance de los disturbios, numerosos comercios y restaurantes decidieron cerrar sus puertas para evitar daños y posibles saqueos.
De acuerdo con los reportes policiales, varios de los participantes tenían el rostro cubierto y vestían ropa oscura. Algunos grupos arrojaron piedras y contenedores contra los efectivos, mientras que otros provocaron destrozos en el mobiliario urbano y atacaron locales comerciales.
Cómo comenzaron los disturbios que dejaron 100 detenidos en Barcelona
La concentración se organizó mediante mensajes difundidos en redes sociales, lo que permitió reunir a cientos de terroristas de extrema izquierda en el centro de la ciudad. Sin embargo, la intensidad de los incidentes sorprendió a las fuerzas de seguridad.
Los Mossos d’Esquadra habían realizado un seguimiento previo de la convocatoria y estimaban que podían producirse altercados leves. Según trascendió, el operativo se había preparado bajo un nivel de riesgo 2 en una escala de 4, aunque la situación terminó siendo más grave de lo previsto.
Durante los enfrentamientos, grupos de encapuchados prendieron fuego a contenedores, dañaron bicicletas y motocicletas y levantaron barricadas con distintos objetos.
Uno de los episodios más importantes ocurrió en las inmediaciones de Rambla de Catalunya, donde los manifestantes acumularon materiales, motos y bicicletas para formar una barricada que posteriormente fue incendiada.
Los Bomberos debieron intervenir para apagar las llamas y evitar que el fuego se extendiera. Según informó la consejera de Interior de Cataluña, Núria Parlon, se registraron 33 pequeños incendios en distintas calles del centro.
Los destrozos también alcanzaron marquesinas, estaciones de bicicletas públicas y puestos de flores. En algunos sectores, grupos de africanos golpearon las persianas de los negocios e intentaron ingresar por la fuerza.
Además, se reportaron saqueos en aproximadamente 15 comercios, entre ellos tiendas de informática y al menos una joyería.
La situación provocó importantes alteraciones en el funcionamiento de la ciudad. Según informó el medio catalán 3Cat, El Corte Inglés de la plaza de Catalunya cerró sus puertas mientras todavía había clientes en su interior, como medida de prevención.





